Reinicio – ElPropósito4 min read
Una cima detrás de otra

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Cuántas veces hemos regresado a primera base luego de grandes esfuerzos?. En distintas ocasiones me ha pasado y también lo he visto, sin embargo he visto dos tipos de reinicio uno como el de Sísifo y otro con toda la humildad de la lección aprendida. El reinicio tipo Sísifo lo considero así porque una vez llegados a la cima volvemos otra vez al inicio y lo característico es que se regresa sin ningún aprendizaje, por el contrario el reinicio a propósito o el reinicio sabio tiene distintas aristas y distintos matices que hoy me vienen a la mente. Constantemente veo equipos de trabajo y empresas que logran superar sus cimas y sus obstáculos fruto de reflexiones profundas y sobre todo de la sinceridad nata que les caracteriza, son conscientes de que sus reinicios voluntarios no son sino para aprender una y otra vez a hacer mejor las cosas. Citando un deporte que me apasiona, la natación, siempre me he topado con profesores que han preferido regresarme al inicio para volver a hacer un clavado antes de que siga adelante con el entreno, una y otra vez. Cómo es que se diferencian los reinicios que podemos dar en la vida y cómo es que son muy potentes cuando los hacemos conscientemente.
Lo primero que hay que tener claro es el panorama completo o el bosque, es decir, el inicio de año por ejemplo es una oportunidad de oro para, ya sea comenzar algo desde el punto cero o continuar si las cosas van bien. Un fin de semana bien aprovechado es la oportunidad para darle la reseteada a nuestra mente y a nuestro cuerpo para arrancar el lunes con una perspectiva distinta, sin embargo, también cada día es una gran oportunidad para iniciar de nuevo cualquier cosa que tengamos sobre la mesa. Lo importante es ser conscientes de si es o no necesario reiniciar, muchas veces tenemos objetivos que por más que luchamos no los logramos, sin embargo, quizás no son candidatos de un reinicio sino son candidatos para continuar. El verdadero reinicio cobra vida cuando no tenemos idea de lo que estamos haciendo o no sabemos hacia donde vamos, por lo tanto hay reinicios de reinicios.
Constantemente veo equipos regresando al punto inicial fruto de no haber tomado las decisiones correctas desde un principio, se autorecetan un reinicio fruto de sus malas decisiones y de no saber hacia dónde van. Por el contrario, existen empresas que muy pocas veces o casi nunca han regresado al punto de inicio, su disciplina y el apego a su propósito las hace invulnerables a cualquier evento que les suceda a lo largo del tiempo. Asimismo, hay unas que por más proyectos que se propongan simplemente regresan una y otra vez (como Sísifo) al principio y tristemente cada vez que se regresa al principio por no haber dedicado el tiempo necesario a definir el rumbo, pierden recursos tan valiosos que al final terminan desapareciendo y dando lugar a que la competencia supla su posición
La clave de reiniciar se encuentra fundamentalmente en el propósito, si tenemos claro para qué estamos en este mundo y confiamos fielmente en dicho propósito, cada vez que nos propongamos reiniciar solo será para acercarnos más a nuestro propósito, aumentaremos las probabilidades de éxito y seremos mejores personas, mejores equipos, mejores empresas. La otra clave de un buen reinicio es regresar con mente fresca, con ideas nuevas y sobre todo, con las energías necesarias para seguir con el espíritu que caracteriza a quienes tienen claro que en algún momento o en algún punto del tiempo alcanzarán sus objetivos, ese espíritu de superación que no es el mismo con quienes reinician sin propósito, alguien que reinicia sin propósito ya sabe de antemano que no va a lograr lo que se propone. No importa cuantas veces reiniciemos todo en la vida, lo que importa es el aprendizaje detrás de cada reinicio y sobre el aprendizaje seguir dando pasos consistentes alrededor de la brújula que nos guía para siempre, nuestro propósito de vida.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
