Grandes – ElPropósito6 min read

Metas ambiciosas

Photo by Yash Raut

Has escuchado esa frase “el límite lo pones tú?”. Cuando se trata de metas, qué tan grande puede ser una meta? Cuál es el límite para establecernos metas?, hay un límite para la ambición de algo?. Los objetivos son una brújula y guía fundamental hacia el éxito, podemos no tenerlos también y vivir sin ningún resquemor, sin Embargo, la evidencia nos indica que las mayores obras del mundo fueron creadas con un propósito muy claro y casi todo lo más maravilloso (y tristemente lo más perverso también) han sido guiados por una serie de pasos que fueron dados alrededor de una meta. Cómo es que algo tan importante pase a la vez tan desapercibido en la medida que pasa el tiempo? Te enseño un poco lo que sé y te lo comparto para que tus metas sean lo más apegadas a tu propósito de vida.

Un tema clave en las metas es un punto de referencia. A veces creo que la perspectiva con la que vemos una meta no es lo suficientemente grande como para tener un punto de comparación. Por ejemplo, Elon Musk en sus inicios con los cohetes podía comparar sus ideas con todos los cohetes ya lanzados tanto por USA como por Rusia, lo mismo Steve Jobs con sus innovadoras ideas de iPhone, Tablets, etc. Sin embargo, en ambos casos lo más relevante de sus ideas era lo transformadoras que iban a ser, por lo tanto una gran parte de la meta es la visualización de dicha meta, con una visión del futuro compartida dado que tenemos esa capacidad única de nosotros los humanos para imaginar cosas que todavía no han sucedido, podemos hacer que las cosas se vuelvan una realidad, ese liderazgo visionario que muchos tienen, es un catalizador de compartir ideas que luego van a traducirse en acciones concretas.

Otro tema fundamental de las metas es el miedo al fracaso. Fracasar no es otra cosa que, traducido en positivo, nos puede dar las mejores lecciones para ir una y otra vez a intentarlo hasta alcanzarlo. El fracaso es quizás el mayor obstáculo para arrancar algo, está rodeado de creencias limitantes, de malos consejos, de una serie de ideas equivocadas sobre cualquier posibilidad de intentar avanzar tan siquiera un primer paso. Al fracaso debemos verlo como nuestro principal aliado, sin el, no tuviéramos todas los mayores avances en medicina, arte, ciencia, cultura etc que hoy por hoy tenemos y gozamos. Puedo imaginar cuantas veces Miguel Ángel pudo haber estropeado alguna escultura o cuantas veces Homero tuvo que repetir alguna estrofa de la Iliana, o cuantas veces Cervantes desecho algún tramo del Quijote o cuánto artista no ha tirado a la basura y desecho por completo una obra que llevaba meses invirtiéndole todo su tiempo. La clave del fracaso ha sido levantarse y con lo aprendido, haber podido hacer algo superior a lo anterior. El fracaso es la principal herramienta para volver a iterar una y otra vez en nuestras metas.

Tambien habrás escuchado la frase “la mejor forma de comerse un elefante es por pedazos”, o la otra que dice “divide y vencerás”. Otro gran desafío es que los elefantes que construimos en nuestra mente son mucho más grandes que los que existen en la vida real, nuestra mente es capaz de crear situaciones inimaginable mente gigantes y, relacionado esto con el fracaso, muchas veces son paralizantes. La clave aquí es descomponer la meta en pedazos y simplemente empezar, dar el primer paso se vuelve crítico para dar inicio al logro de nuestras metas; trabajo con varios líderes cuya característica principal al momento de tener objetivos sobre la mesa es que se lanzan a lo que tenga que venir de primero. No se lanzan por lanzarse, simplemente saben que lo que tienen por delante es un reto al que la mejor forma de comérselo es dando el primer bocado, dando un primer paso. Otro tema fundamental aquí es que muchas veces no somos conscientes de eso que está en nuestras manos hacer, ponemos la atención en aquello que no podemos controlar y esa es otra variable que nos paraliza, versus poner la atención en “ok, esto es lo que yo puedo controlar por muy pequeño que pueda parecer pero es lo que yo puedo hacer en este momento”, con eso claro y con la claridad de que aún haciendo lo que está en nuestras manos hacer nos podemos equivocar pero servirá para aprender, con esa misma línea de pensamiento estamos atendiendo lo más importante de nuestras metas, arrancar.

En el camino encontraremos todo tipo de voces (voces de sirenas del tipo): “no vas a poder” “ya lo has intentado otras veces” “no es por ahí donde deberías ir” “yo en tu lugar haría otra cosa” “por qué no mejor dejas de soñar y te pones a hacer otra cosa”. Rodearse de las personas correctas es otro tema importante en el logro de objetivos. No para que nos digan lo que queremos escuchar sino para obtener de forma objetiva, el apoyo necesario para los momentos complejos. En esta parte es donde cada vez hay más consciencia del papel que puede jugar un Coach en el acompañamiento de una persona o equipo hacia el logro de sus objetivos. La vida del líder muchas veces es solitaria, es un camino acompañado de mucha gente, muchos equipos pero en su fuero personal, es una vida solitaria y que requiere mucha concentración especialmente para evitar el canto las sirenas, como Ulises en su regreso a casa cuando inclusive se hacer amarrar al mástil de la nave, se tapa los oídos y los ojos. En el camino debemos saber acallar esas voces y para lograrlo es importante tener claro nuestro propósito y para qué estamos haciendo lo que queremos lograr.

Cada paso hay que celebrarlo y no me refiero a una celebración constante como si fuera una fiesta, sino a que cada vez que logremos algo por muy pequeño que sea debemos reconocerlo y reconocérselo a quien lo alcanzó. El poder y el significado de la celebración de los logros puede gestarse en un fuero muy personal también, es decir, podemos celebrar en silencio y darnos cuenta que el reconocimiento forma parte de sentirnos bien; así como somos capaces hasta de lapidarnos por un error e invertir tanta energía negativa en hacerlo, es interesante cómo con un poco de energía (porque realmente se invierte mucha menos energía celebrando) podemos tener un impacto mayor en nuestro bienestar y en el de los demás.

Estamos por entrar a cerrar el primer trimestre del año, seguramente tienes objetivos que te propusiste a título personal o profesional. Qué tanto has reflexionado sobre el seguimiento y el logro de tus metas? Están alineados tus objetivos a un propósito mayor ? A tu propósito de vida?.

Buen domingo y muy buen inicio de semana.

Un fuerte abrazo y siempre lo mejor

Rodrigo Baccaro

Author: rodadmin

Share your thoughts