Rumbo – ElPropósito6 min read
¿Cómo se puede mantener el camino trazado

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Cómo puede una organización perder su rumbo?. Uno de los grandes riesgos que corren muchas organizaciones es hacer cambios profundos pero en el lugar equivocado; la estrategia empresarial por ejemplo es un mecanismo para que una organización pueda alinear sus equipos de trabajo y coladores en general, hacia un plan unificado que les permita encontrar una entrega de valor única que les permita seguir en el mercado, asimismo, muchos esfuerzos corporativos como el de la estrategia se hacen desde la base de los valores, la ética y el compromiso moral de todos y cada uno de los colaboradores hacia la consecución de dicha estrategia. Qué tipos de cambio pueden ocasionar una desviación completa del rumbo de una organización? Cuáles son los factores de pegar un golpe de timón demasiado fuerte que lleve a la empresa a desestabilizarse y por qué no decirlo, caer en una barrena que solo termina con un inminente accidente?; a lo largo de mi carrera he visto ejemplos tanto de equipos, empresas y personas que deciden hacer cambios a un nivel de fibras básicas como los valores y terminan siendo un completo fracaso, de la misma manera, también he visto cambios significativos que terminan muy bien cuando tanto empresas, equipos y personas deciden enfocar sus esfuerzos hacia un propósito unificado y una serie de valores que nos mantendrán en el rumbo correcto.
El rumbo es la dirección que una embarcación sigue precisamente para llegar del punto a al punto b, con gran suerte alguien que tenga mucha conciencia y claridad sabe que el rumbo marca el destino hacia el propósito. Soy piloto privado por hobbie y desde niño he sido un apasionado por la aviación, cada vez que tengo la oportunidad de volar lo hago y algo que me llama la atención es que el avión o las aeronaves son seguras siempre y cuando el piloto no haga algo que ocasione un accidente y eso va desde los mantenimientos a tiempo hasta evitar maniobras innecesarias, si todo eso se mantiene, el avión lo lleva a uno de un punto a otro sin necesidad de temer por la vida, además, es bien sabido que es más probable morir en carro que en un accidente de avión. Sin embargo, regresando al punto de este post, muchas organizaciones pierden el rumbo cuando hacen cambios a nivel de valores, no quiero decir con esto que algunas veces hay que revisitar los valores para saber si siguen vigentes, sin embargo, no se tiene el verdadero cuidado de determinar el impacto de dejarlos tal y como están o cambiarlos y aquí es donde se pierde o se mantiene el rumbo de la organización.
Empresas que se mantienen en el rumbo a lo largo del tiempo se convierten en instituciones y a lo largo de la historia podemos ver cómo aquellas que lo han logrado ha sido por mantenerse fieles a sus valores. De hecho me gusta mucho el término empresa más allá de si me refiero a organizaciones con fines de lucro donde alguno de los que están leyendo este post se benefician con su trabajo, no me refiero solo a esas, me refiero también a instituciones que han emprendido acciones en una línea de pensamiento precisamente para crear bien a la humanidad, pienso por ejemplo los esfuerzos de los primeros apóstoles en este mundo, vaya empresa la que les tocó y a pesar de las dificultades, gracias a evitar los golpes de timón tenemos una institución que permanece a lo largo del tiempo. Debemos ser conscientes que hay cambios mínimos, medianos y mayores y que los cambios pequeños quizás no requieren mucho esfuerzo, en cambio los mayores quizás llevan más tiempo, como el de modificar la estructura de valores, quizás los resultados los veremos en el muy largo plazo, sin embargo, serán cambios que llegarán con mucha fuerza al final y serán difíciles de revertir cuando seamos conscientes de lo que hemos hecho.
Veo con mucha tristeza cómo instituciones que a lo largo del tiempo han sido un ejemplo del premio a la excelencia y a lo mejor de lo mejor que existe en el mundo, tenga en su haber en estos momentos quizás cambios a nivel de valores que se gestaron hace mucho tiempo. Me duele ver la ligereza con la que se puede o pretender insultar símbolos que para muchos son sagrados (incluyéndome a mí), solo me resta decir que al igual que muchos, son instituciones que han perdido el rumbo o están a punto de perderlo. Es importante reflejarnos en estos espejos para ser conscientes de cómo muchos cambios son gestados desde las fibras de una organización y muchas veces sin siquiera darnos cuenta; precisamente esto mismo sucede a nivel de equipos de trabajo y a nivel individual cuando no se tienen los conocimientos mínimos para evaluar el impacto de muchos cambios que queremos hacer, en apariencia pueden ser buenos pero en el largo plazo son nefastos.
La mejor manera de mantenernos en el rumbo es tener claro el propósito inicial y la disciplina para sostenernos en el mismo, grandes instituciones tienen claro su para qué, así como los mejores líderes que hemos tenido y tenemos hoy en día, mantienen muy claro cuáles son los valores y qué es lo que verdaderamente les lleva de la mejor manera al final del camino. No es sino con solo hacer el bien así como quisiéramos que nos lo hagan a nosotros mismos como sabremos que estamos en el camino correcto o en el rumbo correcto. Para evitar que el avión entre en una barrena y pierda la sustentación solo se necesita mantener las manos en el timón y evitar hacer cambios bruscos, en la gran mayoría de los casos, esos cambios bruscos son innecesarios.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
P.D. Este post se lo dedico a todos aquellos que no están de acuerdo con los cambios de valores que muchas instituciones en las que hoy participan han gestado, le pido a Dios que los tomadores de decisión o se hagan a un lado o pronto recuperen la conciencia de lo que están haciendo.
