Perdurar – ElPropósito5 min read

Cualidades para trascender en el tiempo

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Me gusta escribir sobre el propósito, tanto el de vida de una persona como el de un equipo o el de una empresa; escribo en parte porque creo que todos estamos llamados a conocer nuestro propósito de vida y por otro lado, siempre quise poder leer o escribir un mensaje que de alguna forma me ayudara a enfrentar con coraje los domingos, a sabiendas que el día siguiente es lunes y generalmente los lunes tendían a generarme un estrés excesivo, especialmente el domingo. A lo largo de mi vida he ido descubriendo elementos que me han permitido profundizar cada vez más en ese por qué o para qué estamos en el mundo; adicional a ello, la escuela de coaching en la que me formé, tiene como sesión clave y principal, el poder trabajar con nuestros clientes una sesión justamente para definir esa frase de propósito; la metodología (como cualquier otra herramienta de la escuela) es muy lúdica, es una invitación a un juego y el viaje para lograr esa frase tan potente es sin lugar a dudas, mi favorita; qué es lo que me hace escribir hoy respecto de perdurar y cómo lo relaciono con el propósito?. Es lo que te invito a leer en este breve post. 

He visto y comprobado que, empresas que perduran en el tiempo son aquellas cuyo fundador o fundadores tienen claro el propósito para el cual crearon la compañía; tristemente también he visto sucumbir en la primera crisis a muchas empresas que no tuvieron la oportunidad de articular su frase, esa frase que define dicho propósito. Interesante es ver cómo cuando todavía está vivo el fundador y desarrollamos esa sesión (que generalmente sirve para un ejercicio de planeación estratégica) a veces ruedan las lágrimas del o los fundadores, o es un momento muy revelador que describe la esencia de una organización que probablemente fue creada un par de décadas atrás. Estos temas que son un tanto intangibles forman parte de la cultura organizacional quiérase o no y al igual que el “número” el P&L, las metas, los objetivos es igual de relevante que todos la conozcan, vivan, compartan y sobre todo cuestionen sus acciones hacia dicho faro, hacia dicha brújula, es por eso que un propósito no es un objetivo a alcanzar, el propósito es el camino en sí de una organización. Ojo: Lo mismo aplica para una persona o para un equipo de trabajo. 

Regresando hacia el tema central de este post, Perdurar. Cómo perduran las instituciones más allá del tiempo que un determinado grupo de personas para por ellas? Precisamente por su propósito. Es cierto que los procesos, la estructura organizativa, la implementación de proyectos, buenas prácticas etc, juegan un rol fundamental en que una empresa pueda desarrollar sus actividades eficientemente, sin embargo, debe sumársele a todo eso, el poder articular o formular cualquier plan de corto, mediano y largo plazo a su propósito único. En otros momentos de este blog he escrito que un propósito bien articulado es claramente diferenciable de una visión, de la misión de la empresa, de sus valores y de todo lo que luego en cascada pueda venir como lo son sus metas, objetivos, presupuestos, tareas, proyectos  y un largo etcétera. Me atrevería a decir que el mayor contribuyente de la cultura organizacional termina siendo el propósito mismo de la empresa. 

Instituciones (y hablo de personas también) que han sabido perdurar a lo largo de los siglos es precisamente porque han actuado cada segundo de su vida acorde a un sistema o estructura que le dio forma su propio propósito de vida, es decir, han tenido claro desde un punto en su vida el para qué están o estamos en este mundo. Una persona, un grupo de personas o una gran institución que se comporta guiado por su propósito perdura, es reconocida, es claramente distinguible de cualquier otro grupo o persona, tiene un distintivo que le hace ver y actuar de manera ética, profesional y sobre todo, con un norte claro. La parte que más me gusta y apasiona de ver estos rasgos en estas instituciones a las que hago mención es justo la forma en la que todos sus miembros se comportan y desenvuelven, no es que sean autómatas y vivan en una dictadura donde no se pueden desarrollar como personas; al contrario; cualquier colaborador de una institución que perdura sabe que la puerta de entrada es grande y que la de salida es doblemente más grande, por qué? Porque la empresa está dispuesta siempre a invitar a cualquier persona a desarrollar su propósito fuera de la compañía si así lo amerita el caso. De lo contrario, cualquier persona que trabaja en una organización cuyo propósito es firme, claro y muy bien articulado, siente la sensación de estar en el lugar correcto. 

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

Author: rodadmin

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