El sabor del mar – ElPropósito5 min read

Una metáfora sobre los valores y las culturas en las organizaciones

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“…también el sabor del mar puede conocerse con un solo trago” (A. Solzhenitsyn). Con esta frase dio inicio en la primera página un libro que está marcando profundamente mi vida, Archipiélago Gulag; fuerte, intenso y extremadamente duro en el sentido de lo que cuenta, lo que fue y lo que pudiera llegar a ser si no se le pone un alto a cualquier símbolo de autoritarismo desde el primer momento. Solzhenitsyn no es desconocido para mí, hace muchos años leí El Primer Círculo, otra de sus grandes obras, sin embargo, esta colección que ahora está en mis manos contiene una historia dantesca y me ha llamado la atención desde la primera línea sobre todo por cómo lo he podido relacionar hacia la cultura en muchas organizaciones. Qué es la cultura? Por qué hay culturas tóxicas y cómo detectarlas desde el primer momento? Cuál es la relación de la cultura con los valores?

En conversaciones muy poderosas con mis colegas de Coaching especialmente aquellas que tienen que ver con cultura y valores, mi colega Karol Calderón me decía: “en las organizaciones existen tres tipos de valores: los que están pegados en la pared, los que deberían estar pegados en la pared y los que se viven en el día a día en la organización”. Cómo nos damos cuenta de las tres diferencias, bueno pues leyendo a Solzhenitsyn encontré un poco la solución, el mar lo podemos conocer con un solo trago. Basta con solo ver cómo un jefe trata a sus colaboradores, en una y tan solo una reunión si pudiésemos observar desde una “meta” posición, pudiéramos darnos cuenta de muchas cosas que no son evidentes y que con solo un ejemplo se puede esto a cómo es entonces la cultura en toda una organización

Una cultura de valores muy probablemente ponderará el respeto, guiará sus decisiones apuntándole a éstos, no tolerará ninguna falta de respeto y aún cuando se diera cierto nivel de directividad en el momento oportuno, también sabrá aceptarlo y comprenderlo acorde a la situación. Lo inadmisible es pregonar valores y en la realidad vivir lo opuesto, y es más inadmisible saberlo y no hacer nada para cambiarlo. Muchas organizaciones giran alrededor de culturas basadas en valores y son excepcionales, otras giran en teoría alrededor de valores y son un fracaso total, persisten en el tiempo pero no naufragan «sin saber por qué». Una cultura de valores premia la meritocracia, los resultados, los objetivos etc. pero también la vida, las personas, las libertades de estos y la manera en la que los demás son y están en este mundo. 

Por qué existen esos tres tipos de valores (los de la pared…)?. Hablar de valores no es un tema sencillo, alinear una cultura hacia un objetivo común o no digamos hacia un propósito común le agrega un grado de complejidad, pero el mayor desafío es el miedo a atreverse a corregir la cultura, a aceptar lo que se debería hacer mejor y sobre todo, aceptar a dar ese salto hacia premiar y guiarnos hacia lo bueno, hacia el bien y no tolerar lo malo. Hacer el bien siempre será una consecuencia de tener los valores correctos pegados en la pared y TODOS los días buscar las formas y las maneras de vivirlos. La oscuridad no necesita esfuerzo, la luz requiere trabajo; callar y permitir que alguien se sobrepase en una reunión sobre otra persona es más fácil que enfrentar la situación y tratar de corregirla. San Josemaría escribió: “Nunca temas a la verdad aunque esta te acarree la muerte”.

Debemos trabajar por hacer el bien y hacer el bien no es otra cosa que tener un propósito en esta vida, valores claros que defina nuestra esencia, objetivos por los cuales luchar todos los días (que nos ponen en otra dimensión como seres humanos) y sobre todo, TODA nuestra voluntad para ayudar a los demás. Aguantar el dolor y hacer lo necesario para aguantarlo es algo que está en nuestras manos hacer, pero también está en nuestras manos evitar que ese dolor se propague hacia los demás; las culturas tóxicas u oscuras existen porque alguien decidió aguantarlo pero no evitarlo; evitarlo significa liderazgo, coraje y la valentía para proponer la luz que tanto se necesitan hoy en las organizaciones: culturas basadas en valores.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. La VELA de esta semana es:

  • Qué estuve Viendo: Q&A. Un súper programa con unas preguntas muy potentes, y varios panelistas interesantes.
  • Qué estuve Escuchando: How to change the world. Un episodio que todos deberíamos escuchar, especialmente mi generación.
  • Qué estuve Leyendo: Archipiélago Gulag. Libro que menciono en este post, todos en este mundo deberíamos leer estos tres libros.
  • Qué estuve Aprendiendo: Manual de Vida. Libro excepcional de Epicteto.

Author: rodadmin

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