Cambios profundos – ElPropósito3 min read
¿Qué sucede cuando modificamos las bases?

Los valores describen la cultura deseada. Muchas organizaciones luchan día a día por hacer cambios profundos y sustanciales de todo tipo y de toda naturaleza, estos cambios cuando nacen desde la necesidad de atender a sus clientes con mayor calidad y poder entregar mucho más valor suelen generar grandes impactos. Por otro lado, también el ambiente o el terreno de juego en el que se desarrolla, tiene un rol preponderante en establecer las reglas de hacia dónde se deben girar los cambios. Los grandes cambios tienen su génesis en las fibras más profundas, cuando esto se modifica, todo cambia.
Cuando por fin se comprende que los cambios más radicales suceden modificando las bases y la esencia de una persona u organización, estamos hablando de cambios profundos. Hablamos de transformaciones vía innovaciones, implementación de estrategia, crear la organización del siglo actual; llevar la empresa al siguiente nivel, etc. En el fondo lo que se desea es un cambio radical y esos cambios radicales suceden en los valores por ende en la cultura. Hablamos de modificar por completo o en una gran parte la forma en la que se vienen haciendo las cosas. Esto tiene sus consecuencias dado que en el camino de modificar las bases y los pilares fundamentales, necesitamos que la nueva organización esté sustentada en pilares mucho más sólidos. Cómo saber si la solidez es la correcta?
Uno de los grandes errores que se pueden cometer al momento de modificar las bases, como ser los valores que he venido mencionando, es la irreversibilidad del cambio. Cambio no significa modificar las bases, cambio muchas veces es saber adaptarse manteniendo las bases intactas; un edificio se demuele cuando llega a un punto en el que no se puede sostener ni mucho menos sostener a sus habitantes; sin embargo; hay construcciones que datan de muchos siglos atrás y todavía siguen en pie; esto quiere decir que lo que subyace fue extremadamente bien construido. Hay organizaciones que no necesitan modificar sus valores, su cultura, sus bases; lo que necesitan es liderazgo, visión, una buena estrategia y sobre todo, disciplina en su implementación (ejecución).
El factor clave en el cambio es saber identificar la visión de futuro, hacia dónde queremos ir y hacia dónde vamos. Un barco en el rumbo correcto es aquel que permanece cerca y fiel a su Norte (a su Propósito), tiene muy claro que mientras haya zarpado y esté navegando los cambios son mínimos en aras de mantener el rumbo; las grandes transformaciones suceden de esta manera; se mantienen fieles a la esencia que dio vida a la organización desde un inicio (su propósito y sus valores) creen profundamente en la cohesión de la cultura y sobre todo guían todos y cada uno de sus pasos respetando por sobre todas las cosas, todo aquello que simplemente no puede ser modificado por una moda, antojadizamente o bien, sin estar claros de la irreversibilidad del cambio.
Se puede cambiar? Por supuesto que sí, el cambio es lo que mueve al universo, sin embargo, el mismo universo tiene dos o tres leyes que son inviolables y es lo que hacen que este se mantenga cohesionado y nos permita vivir. Por lo tanto, la pregunta siempre debe ser: qué es lo que en esencia queremos cambiar?
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
