Libertad, responsabilidad, decisiones – ElPropósito3 min read

Tres pilares para tomar acción (más un ingrediente adicional)

Photo by Jon Tyson on Unsplash

Existe algo que genere el amalgama entre la libertad, nuestras decisiones y la responsabilidad?, la razón. Todos nacemos con ese maravilloso instrumento que a lo largo de nuestra existencia ha significado y nos ha proveído los mayores y mejores descubrimientos para la humanidad. Es la herramienta que nos permite saber lo que está bien de lo que está mal, es la fuente de nuestros valores y la mayor capacidad instalada con la que viene programado nuestro software humano. Lo que viene después de razonar tiene mucho que ver con las decisiones que tomemos y sobre todo, con la responsabilidad de nuestros actos. 

Qué es lo que hace que razonar sea un tanto complejo?, es más fácil cederle esa razón o ese razonamiento a alguien más (por un simple tema de gasto energético; al cerebro le fascina ahorrar energía) y, justo en el instante en el que cedemos ese razonamiento perdemos el primer pilar que me inspiró a escribir este post: nuestra libertad. Libertad para qué? Sobre todo para pensar y decidir qué es lo mejor para nosotros mismos; no olvidemos que el fruto de nuestro esfuerzo es quizás nuestra primera muestra de propiedad privada, he ahí que sea de vital importancia darnos cuenta que (todos aquellos que tenemos la fortuna de vivir en un lugar donde podemos tomar nuestras propias decisiones, por lo tanto,) la libertad es lo último que perdemos, como bien nos lo recuerda Viktor Frankl en el hombre en búsqueda de sentido.

Una libertad sin responsabilidad es libertinaje. La libertad se conquista con adueñarnos de nuestros actos, de responsabilizarnos por el fruto de lo que anhelamos y sobre todo, de pensar que más allá de la utilidad de lo que alcancemos, realmente lo que estamos buscando es siempre el bienestar no solo personal sino de todos los que nos rodean. Siendo conscientes de lo importante o vital que es contar con plenas libertades para pensar y, siendo altamente responsables de nuestros actos nos queda un gran siguiente paso: decidir. Cómo podemos decidir mejor? Con un propósito claro; con habiendo identificado para que estamos en este mundo. Una gran pregunta a la que muchas veces solemos no prestar atención o bien quizás nunca nos la hemos hecho. 

Las acciones sin rumbo (sin propósito) carecen de responsabilidad, se convierten en un mero gasto de energía, son como el barco que no tiene puerto y se encuentra a la deriva en el mar, tarde o temprano se le acaba el combustible. Todas y cada un de esas decisiones que están pendientes de tomarse, tiene un gran filtro para saber si son buenas o malas: nuestra razón; y ese razonamiento acompañado de un propósito bien definido tienen todo el campo de juego disponible: la libertad que gozamos, por lo tanto lo que queda es hacer lo que está en nuestras manos hacer: decisiones; acompañadas de la mayor de las reglas: nuestra responsabilidad por nuestros actos.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. La VELA de esta semana es:

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  • Qué estuve Aprendiendo:

Author: rodadmin

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