Herramientas básicas – ElPropósito3 min read

Las bases y los pilares fundamentales de un equipo

Photo by Hans Reniers on Unsplash

Cuando se comparten valores las cosas van mucho mejor que cuando no; cuando se comparte un propósito la vida fluye de mejor manera; cuando se establece una dirección y/o un norte claro, todos caminamos hacia el mismo rumbo. La perspectiva con la que se debe trabajar cuando se forma parte de un equipo requiere un alto compromiso individual para la consecución de resultados y a la vez un alto compromiso con el equipo, esa perspectiva es una empatía muy particular que va más allá de quién o quienes conforman en el equipo y las particularidades de cada quien, es una empatía que requiere entrenamiento para ver al equipo como uno solo.

Hoy quizás uno de los retos más grandes por los que atraviesan muchas organizaciones es la atracción y retención de talento humano. La década por la que estamos cruzando inició con un reto sumamente duro que nos puso en la antesala de priorizar todo aquello que verdaderamente vale (que generalmente terminan siendo asuntos mucho más del fuero del ser que del hacer y/o el tener). Las dinámicas de trabajo están cruzando por transformaciones poco o nada manejables (para aquellos que no cuentan con las herramientas adecuadas) y que cada vez más nos llevan a reaccionar sin norte y sin rumbo.

En los momentos de mayor crisis las personas, las organizaciones, los equipos necesitan dirección, necesitan poder ser capaces de mirar a pesar de la neblina y gestionarse con mucha claridad (haciendo lo que está en sus manos hacer). Los mensajes terminan siendo muy poco convincentes en la medida que no se es capaz de esbozar un propósito claro y saber echar mano de éste en momentos de crisis; los valores de igual manera, terminan siendo una de las mayores armas o herramientas con la que un líder puede marcar el rumbo de un equipo.

Los equipos que comparten valores, un propósito y reglas claras tienen una mayor propensión a mantenerse firmes ante los desafíos. Una de las mayores de las fortalezas que una organización puede tener es un plan mínimo que le permita dar claridad de cuáles deberían ser sus acciones, sin embargo, cualquier plan se deja en el olvido cuando se pierde la capacidad de guiar las acciones a través de los valores y el propósito. De la misma manera, la mejor forma de retener talentos en los equipos es garantizando que todos tiene claro su propio propósito y consecuentemente que se comparte entre todos ese objetivo de objetivos (el objetivo mayor, ese que nunca se va a alcanzar) y por el cual la organización fue creada; es la razón de estar en este mundo: El Propósito.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. Este post se lo dedico a mi hermano Charlie, para que la vida nos siga permitiendo compartir tantas cosas juntos. Fuerte abrazo.

La VELA de esta semana es:

Author: rodadmin

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