Estructura y sentido – ElPropósito3 min read
Visiones de futuro y propósito

Intentar mantener un cierto orden de las cosas que hacemos se convierte en una tarea titánica cuando el estado natural de las cosas es el caos. Ordenar las ideas y convertirlas en acciones puntuales se convierte entonces en uno de los mayores desafíos de este siglo, un desafío aun mayor si tomamos en cuenta la carencia de visión que muchas veces contienen determinados actos. La necesidad de darle un sentido de dirección a las cosas no es un acto exclusivo de un grupo de personas iluminadas, es la reflexión profunda de cada individuo u organización basado en sus experiencias pasadas y sus visiones de futuro sobre que le proveen la estabilidad que necesita para pensar con claridad en su día a día.
El propósito no es una iluminación única o un suceso que ocurre una sola vez en la vida, es un conjunto de vivencias y experiencias que logran dar un punto de partida para darle sentido a las cosas. Hoy más que nunca, en el uso de nuestra libertad, estamos necesitados de encontrar todas las formas que nos permitan vivir una vida con un alto compromiso por la sociedad. Ganarnos la vida va en sintonía a la responsabilidad de nuestros actos con el respeto que se merece nuestro ser, los demás y el mundo entero.
La estructura en el camino, es una herramienta para saber cuándo dar determinados pasos, el sentido que hay dentro de esa estructura es la respuesta al para qué estamos dando esos pasos. Por lo tanto, el elemento que queda por resolver es el de ser consciente que la responsabilidad de dar los pasos es nuestra. Cuando algo o alguien más intenta definir los pasos y dar el sentido a las cosas también debemos ser conscientes de qué tan alineados o dispuestos estamos a aceptar eso como válido, es el claro ejemplo de cómo saber entrar a una organización, compartir por ejemplo los valores, las visiones que ésta tiene de futuro y sobre todo, su propósito; de esa cuenta si todo está alineado solo resta poner todo lo mejor de nuestras capacidades humanas.
Una visión provee esperanza, el propósito provee estructura y sentido. Necesitamos siempre una luz al final del túnel, una luz que aunque no la podamos ver desde un inicio, sabemos que está ahí, esa luz se llama propósito y es la brújula que siempre estará apuntando al Norte, a nuestro norte. El mayor desafío no está hacer cosas, el mayor reto es el de darle sentido y estructura a esas cosas; el reto consiste en atrevernos a dar todos los pasos que podamos dar en aras de construir un futuro guiados por un propósito.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
