En nuestras manos – ElPropósito4 min read
Tres reflexiones básicas antes de la planeación estratégica

Arranca un mes que está próximo a finalizar el año, quizás muchas preguntas asoman sobre el logro de objetivos y metas que fueron establecidas a principios de año. No es extraño haber identificado unos meses atrás algunas de ellas que quedaron en el tintero (es decir: No se alcanzaron), otras que seguramente se van a alcanzar a medias y algunas que muy probablemente se excedieron (con creces). No es fácil hacer un exámen de conciencia para los tres escenarios, sin embargo, son meses en los que se deben enfocar esfuerzos para las metas del próximo año (sin olvidar que estamos embebidos en un quinquenio de metros o bien en una maravillosa década. Qué tienen en común los tres casos anteriores (metas/objetivos logrados, medio logrados, no las lograremos).
Todo aquello que está/estuvo en nuestras manos hacer es la punta de lanza para saber si hicimos lo correcto. El análisis principal tuvo que venir de haber hecho todo aquello que ha estado en nuestras manos hacer (incluyendo lo que nos pudimos haber protegido para lo que era total y completamente incierto). Esto surge de un alumno a quien le tengo mucho aprecio que en una clase esta semana me preguntaba si existía algo que potencialmente es total y completamente incierto?. Sabiendo que hay riesgos intrínsecos y extrínsecos en todo lo que hagamos siempre tendremos una forma de protegernos para lo que se nos avecina que potencialmente lo podemos ver y también para todo lo que no; lo que rescato de esta pregunta es que siempre tendremos la opción de hacer lo que está en nuestras manos.
El análisis para todo lo que hemos logrado, lo que hemos medio logrado y lo que no, viene de tres reflexiones que creo que siempre se deben hacer y las resumo en lecciones aprendidas: Qué hice (hicimos) bien? Qué hice (hicimos) mal? Qué puedo (pudimos) hacer mejor?. Qué hice bien?. Dado que siempre habremos hecho lo que está en nuestras manos hacer, o al menos haber iniciado haciendo todo aquello con lo que contamos recursos y debido a la buena suerte, a una buena estrategia/planificación o a que los astros y la divina providencia se alinearon, todo absolutamente todo salió bien; es importante anotar precisamente estas cosas o “estrategias” que nos ayudaron y que seguramente en el futuro también nos ayudarán
Qué hice/hicimos mal?. La connotación “mal” no es de mis favoritas, sin embargo, sincerar la receta también permite poder perfeccionarla. Si nos pasamos de sal o pimienta o si simplemente no le pusimos le da un sabor distinto a cualquier receta; si simplemente no hicimos nada en relación a nuestros objetivos pues no podemos esperar que por arte de magia se hayan realizado. De la misma manera aquí viene un tema súper potente en relación a nuestro propósito: la mayoría de cosas que hacemos mal es muy probable que vengan de haber hecho acciones que vayan en contra de nuestro propósito/visión/valores.
Qué pudimos haber hecho mejor? reflexión de mis favoritas. Quizás la que más materia gris conlleva; es la que acumula grandes lecciones aprendidas y la que mayor cantidad de ideas provee. Somos muy buenos para dilucidar todo lo que pudimos haber hecho mejor y es la pala que más nos ayuda a alcanzar diamantes para todo aquello que más adelante nos puede servir hacerlo de manera distintas. Antes de embarcarnos en cualquier planeación estratégica, por estas fechas es importante empezar a hacer un pequeño taller sobre tres preguntas clave que (no las inventé yo sino las he venido aprendiendo de los estoicos) nos permitan saber qué hicimos BIEN, qué hicimos mal, qué PUDIMOS HABER HECHO MEJOR.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
P.D. la VELA de esta semana es:
- Qué estuve Viendo:
- Qué estuve Escuchando:
- Qué estuve Leyendo:
- Qué estuve Aprendiendo:
