Golpe de timón – ElPropósito4 min read

Cómo saber si estamos en el camino correcto

Photo by Joseph Barrientos (Unsplash)

Norte solo hay uno como propósito en la vida también. Qué sucede cuando por alguna extraña razón descubrimos que no estamos en el camino correcto, o bien, cómo hacer para retomar el camino correcto?. Me gusta mucho la analogía del sin fin de formas que hay para llegar a un destino, hacia un lugar al que queremos llegar, en el fondo sabemos que, direcciones, rutas, caminos, veredas hay una gran variedad de ellos, lo que no sabemos a ciencia cierta es si ese camino determinado o esa ruta escogida es la mejor. Sin embargo, lo que más me intriga es poder leer la vida de gente que estuvo en un camino, descubre que éste no lo es y luego han sido lo suficientemente corajudos para aceptar el error e iniciar un nuevo rumbo. La pregunta es: cómo nos damos cuenta que estamos en el camino equivocado?

Me gusta, por no decir, me fascina leer las biografías de personajes que convivieron, lucharon y profesaron las ideas del marxismo y eventualmente, en un brusco golpe de timón hacen un giro hacia las ideas de la libertad y el libre mercado. Cómo es esto posible? Hasta donde voy en mi vida y con las lecturas que tengo en mi haber, primero que nada la evidencia empírica, esto es quizás el mayor detonante de todo aquello que simplemente no se puede guardar o esconder debajo de la alfombra (me extendería y no es el espíritu de este post hablar de dichos datos sin embargo, la evidencia está y la información es ineludible).

En segundo lugar, hay otro detonante que tiene que ver con la moral y es aquí donde el propósito verdadero de una persona comienza a dar los primeros indicios de existir, cualquier acto guiado por un propósito no puede hacerle daño a otro u otros, es decir, el fin no justifica los medios.

En tercer lugar viene el salto hacia el vacío existencial luego de esa reflexión de “bueno y ahora en qué creer”?. No es fácil desarraigar una serie de valores y un sistema de creencias de la noche a la mañana. En casi todos los casos descubro en ese golpe de timón y luego de un tiempo de reflexión, que el personaje entiende su propósito de vida, o mejor dicho, la ruta que lo llevará a su objetivo de objetivos. Este salto al vacío solo se puede hacer con un acto de Fé, donde al final, lo que buscamos es una sensación de esperanza de estar mejor de lo que hoy estamos. La ilusión es la que mueve a descubrir nuevos caminos que nos llevan a darnos cuenta que en verdad existe nuestro propósito de vida solo que aún no hemos sido capaces de articularlo.

Es estos casos extremos donde he podido constatar que esos golpes de timón son importantes independientemente la edad, asimismo, más allá de la humildad se necesita coraje traducido en vulnerabilidad. No es fácil darnos cuenta que aquello que teníamos por propósito no era otra cosa que una meta de corto plazo, no es fácil tampoco comprometerse a algo de tan largo plazo y luchar con disciplina todos los días por alcanzarlo. Lo que sí nos provee la mejor oportunidad de recibir satisfacciones y alegrías de muy largo plazo es tener un referente y vivir en apego a ello. Por eso me gusta mucho cuando Jesús nos dice “Yo soy el camino, La Verdad y La Vida” y al final imitarlo es la mejor forma de llegar a Dios pero sobre todo, vivir una vida plena bajo el llamado de vivir mi propósito de vida.

Un fuerte abrazo y siempre lo mejor,

Rodrigo Baccaro

Author: rodadmin

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