Dirección – ElPropósito4 min read
Un estado que nos da concentración y productividad

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En su libro Stealing Fire, Steven Kotler deja plasmados los cuatro sensaciones que experimentamos cuando estamos en un estado de flujo: selflessness, timelessness, effortlessness, and richness information que, traducido con mis propias palabras al castellano sería algo más o menos así: Se apaga el ego, el tiempo pasa y no lo sentimos, no nos cuesta lo que estamos haciendo y nos fluye la información de lo que estamos haciendo. El estado de flujo es un estado mental en el que estamos completamente absortos en una actividad, es una sensación de energía, motivación y capacidad de lograr grandes cosas, a menudo en un estado de flujo somo más creativos, nuestra productivdiad aumenta y la sensación de bienestar se dispara por los aires. Mi pregunta aquí es entonces, cómo se relaciona el estado de flujo con el propósito? existe alguna forma en la que haciendo cosas alineadas a nuestro propósito podamos sentir un estado de flujo?
Lo primero que tenemos que tener claro de nuestro propósito es, que en la medida que nos mantengamos fieles a esa misión para la cual venimos al mundo en la misma medida encontraremos una sensación de bienestar que no podemos encontrar de otra manera. En mi frase de propósito establecí que lo que más anhelo ser es “ser el mejor padre, esposo y amigo…” es decir, que en la medida que actúo en consonancia con este primer enunciado de propósito, más sentido le encuentro a la vida y más en sintonía a algo superior me encuentro en todo momento, por lo tanto es más difícil que haga algo que vaya en disonancia a mi propósito de vida; otro ejemplo muy particular de mi vida es el marco de referencia de mis valores cristianos y de tratar de sentirme feliz por el simple hecho de sentirme hijo de Dios, con esas dos palancas pudiera decir que Dios me envió al mundo para cumplir una misión y esa misión la descubrí en la frase que define mi propósito de vida.
El problema radica en no tener ningún marco referencia sobre el cual guiar la vida, en otras ocasiones he escrito que una de las caracterísiticas importantes de nuestro propósito de vida es que solo hace el bien hacia los demás, es decir, una acción guiada por un propósito genuino no puede dañar a los demás o al mundo, sin embargo, esto no quiere decir que no existan propósitos perversos, pero eso será objeto de otro post, regresemos al mensaje que quiero transmitir en este post: la relación entre el estado de flujo y el propósito. Encontrar el estado de flujo está a la vuelta de la esquina, es simplemente hacer lo que más nos apasiona y más nos gusta; en mi caso hay tres actividades que me ayudan a encontrar el estado de flujo, la primera es la natación, la segunda es volar y la tercera es llevar a cabo una sesión de coaching ya sea individual o de equipos; esas tres actividades son las que me permiten darme cuenta que son cosas que realmente me apasionan y me llenan. Una tiene que ver con el deporte, la otra con un hobbie y la tercera con un medio con el cual me gano la vida; las tres son igual de importantes y las tres me generan la mismas sensaciones que describí anteriormente.
Cuando hacemos cosas alineadas con un propósito, es más probable que entremos en un estado de flujo. Esto se debe a que estamos más motivados e interesados en la tarea que tenemos, también es más prpobable que sintamos un sentido de satisfacción y realización cuando completamos la tarea dado que tiene un significado personal. El estado de flujo y el propósito son dos grandes herramientas que cualquier líder o equipo de trabajo tienen a su disposición en todo momento y que nos permite tener un foco de otro nivel; generalmente pienso que las distracciones son fruto de no conocer nuestro propósito, por lo tanto hacer muchas tareas que no están alineadas a nada y finalmente, no ser concientes de la oportunidad que tenemos de lograr grandes cosas en la medida que nos proponemos trabajar sobre algo concreto que termina siendo de mucho valor para nostoros.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
