Visiones y realidades – ElPropósito3 min read
¿Cómo las mejores ideas se convierten en realidades?

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Es interesante cómo muchas personas tienen una capacidad para predecir con mucha certeza el futuro que va a suceder, anticiparse, prepararse y actuar de una manera única. Mi pregunta es: cómo el propósito juega un papel fundamental en reconocer el futuro?; y es que existen dos tipos de propósitos: el nuestro y sobre el cual deberíamos accionar basado en valores y lo correcto, lo bueno, lo virtuoso y el otro es el de alguien más (el de un grupo que por la fuerza y por obligación quiera hacer cosas con las que en el fondo de nuestro corazón y razón no estamos de acuerdo). Cómo es que alguien puede seguir el propósito de alguien más? cómo es que un grupo puede definir un propósito con fines no buenos? cómo distinguir que un accionar sobre un propósito va a ser bueno?
La idea de un ente que todo lo controla y todo lo ve tiene dos grandes naturalezas: la primera es que ese ente pueda ser sobrenatural y la otra idea es que pueda ser creado por el humano. Cuando un propósito de vida surge de la persona por un interés genuino por conocerlo, ésta lo que genuinamente está haciendo es tomando acción en una de las líneas más importantes para la sociedad: la de la responsabilidad de sus propios actos. Más allá del ojo sobrenatural que todo lo ve y todo lo observa (que en este caso y para mí en lo concreto es Dios) tenemos y podemos adquirir una serie de valores fundamentales que sirven como guías para determinar que nuestro propósito está en línea de dichos valores (un propósito bueno).
Por el contrario, lo complejo de las creaciones humanas, de sistemas que llegan o pretenden controlarlo todo y querer verlo todo, es creer que existe una única y tan solo única forma de hacer y ver las cosas, dejando de lado por completo el libre albedrío y la libertad con la que los seres humanos podemos desarrollar todo nuestro potencial. Cómo podemos desarrollar todo nuestro potencial? En primer lugar con libertad, en segundo lugar con responsabilidad y en tercer lugar teniendo claro nuestro propósito de vida. La falsa creencia del control por encima de los demás lleva a limitar cualquier oportunidad de crecimiento que se pueda desarrollar en una persona, es la antítesis de la libertad la que socava toda fuerza de voluntad y toda responsabilidad sobre la cuál una persona o un grupo pueden tomar acción y decidir lo mejor que puede suceder para su vida.
Las mejores visiones y realidades pertenecen al campo de lo que podemos controlar y hacer, en línea de un propósito que nos lleve a una vida de valores, a una vida virtuosa. Hacer el bien o hacer el mal es acercarnos o alejarnos del propósito para el que venimos a este mundo y para saber que nuestro propósito es el correcto basta con identificar cómo nos beneficiamos de las oportunidades que se nos presentan en la vida y cómo somos capaces de preservar y cultivar todo aquello que nos rodea. En la medida que construimos una vida que beneficie a los demás, estamos construyendo las mejores realidades para nuestro ser y para los demás.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
