Realidad y cambio – ElPropósito4 min read
Seguir adelante lo antes posible

Photo by Christian Englmeier on Unsplash
Los seres humanos tenemos grandes capacidades que están al mismo nivel de nuestro potencial restándole todo aquello que interfiere en nuestra mente mientras tratamos de darle solución a un determinado tema. Qué son esas interferencias? cómo podemos minimizar todo aquello que nos hace ruido mentalmente? De qué están compuesto ese ruido que muchas veces nos lleva a la parálisis por análisis? Parte de la respuesta tiene que ver con la inspiración (qué tanto ilusiona ese futuro prometedor) y por otro lado la pasión (qué tanto empeño se le mete a lo que se hace hoy).
Cómo nos hablamos a nosotros mismos resulta esencial para poder minimizar cualquier ruido o interferencia. Es interesante cómo en la medida que reducimos la autocrítica por palabras más compasivas (las cuales estamos claros que en la mayoría de las veces son las que utilizamos para conversar con los demás) podemos ser capaces de ver las cosas con otra perspectiva y tomar acción con mucha más confianza y solidez.
Seguir para adelante lo antes posible es una de las formas en las que podemos aceptar la realidad del cambio que estamos viviendo. Dicha realidad suele aceptarse con más o mayor lentitud en la medida que reducimos ese ruido o interferencia que impide que leemos todas nuestras ideas y todas nuestras capacidades al máximo a resolver los mayores desafíos que nos enfrentamos. Cuando hablamos de potencial es justamente a nuestras mayores capacidades puestas al servicio de lo que nos atañe resolver.
El impacto y la mejora que podemos lograr cuando somos capaces de dar lo mejor de nosotros mismos suele proveernos satisfacciones únicas y realidades inigualables. Podemos avanzar muy rápidamente sí solo sí, tenemos esa convicción de qué independientemente el problema o el reto tenemos las habilidades para poder salir adelante y también la humildad para aceptar ayuda el 100% de las veces.
Qué tan rápido que tan lento aceptamos el cambio?
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
P.D. Las manifestaciones que coartan la libertad de los demás no tienen un propósito. Todo aquel o aquellos que atentan contra las libertades individuales de los demás, llevan dentro de sí el espíritu más nefasto de todos los tiempo, el autoritarismo en su más minúscula unidad, la personal. Todo aquel que crea que puede secuestrar la libertad de alguien más es un autoritario y un dictador, cualquiera que justifique una manifestación no pacífica comete un error grave al no identificar su propia ignorancia al respecto de dicho autoritarismo. En palabras de Alberto Venegas Lynch (h)
«El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad”. Manifiesto mi rechazo absoluto a la manifestaciones que obstruyen la movilidad de las demás personas y sobre todo las que crean más división y polarización entre los demás.
El mundo y nuestra sociedad cambiará cuando nos demos cuenta que la corrupción no está en los demás, sino a título personal e individual. La corrupción no se arregla de afuera para adentro, se arregla de adentro para afuera. Nadie de afuera va a resolver los problemas que a título personal no somos capaces de ver ni resolver, por ejemplo: el de poner nuestra vida en orden y guiar nuestros pasos alineados a nuestro propio propósito de vida y dejar de pensar que alguien más la va a solucionar por nosotros.
Quiero una Guatemala libre donde cada ciudadano pueda desarrollar su propósito de vida en libertad y espero estar construyendo con mi grano de arena esa visión de nación que siempre he tenido. Viva la libertad.
