Navegar – ElPropósito3 min read
La articulación de lo más potente que tenemos

Photo by Remi Boudousquié
Todos venimos a este mundo a algo concreto, eso significa, a cumplir un propósito. De la misma manera todas y cada una de las organizaciones (empresas, equipos etc) en las que reunimos talentos, también se crean para un propósito. Qué es lo que hace o vuelve complejo el saber actuar de la mando de un propósito? Para qué es que es importante que sepamos cuál es nuestro propósito?. Cómo sería si 2024 lo guiásemos a través del faro que significa nuestro propósito? Existe la posibilidad de seguir navegando sin brújula en este momento?
Desde la antigüedad hasta nuestros días hemos podido comprobar cómo era (y es) que los navegantes dirigen sus naves para llegar al destino. Es decir, bajo ninguna circunstancia alguien se aventura al mar sin siquiera un mínimo de instrumentos para navegar y sobre todo, mantener el rumbo. En la vida debemos sabernos guiar, debemos saber mantener el rumbo si queremos llegar a buen destino. Cualquier destino es bueno para quien no sabe a dónde va (expresión de Alicia en el país de las maravillas). El problema con esta conclusión es que existe un principio de eficiencia energética, por lo tanto, el destino será el que menos energía le haga gastar al universo y al final, nos conformaremos con lo que nos llegue.
Por el contrario, un destino con rumbo necesita buenos cálculos, combustible, recursos, gente etc. Para llegar a lograr lo que queremos primero habremos de pasar por un gran paso y punto de partida que es, la conceptualización de lo que imaginamos o queremos alcanzar. Esto no es otra cosa que la definición de nuestros objetivos y para ello se requiere en esencia, un faro que nos permita saber si el rumbo que estamos trazando con dichos objetivos, es el correcto, es el que nos llevará a donde queremos llegar.
Algo que me llama poderosamente la atención es esta pregunta: llegamos a alcanzar nuestro propósito en algún momento? El propósito no es algo que se alcanza o se logra, es esa meta y objetivo final que siempre estará ahí, pero nunca podremos alcanzar. Lo que sí podremos es estar satisfechos de tener un referente moral al cual poder “echar mano” para saber que estamos en el rumbo correcto. Es por eso que el propósito no puede ser el de alguien más, es el nuestro, es único, inigualable y es la clave para resolver cualquier duda de si estamos haciendo lo correcto. Un propósito contiene una dosis de palabras que, bien articuladas le dan sentido a nuestra existencia. Por ejemplo no puede haber visión sin complementarla con un propósito, lo mismo los valores, lo mismo una misión, lo mismo una declaración o compromiso, un plan estratégico, todo tiene que ir amarrado a un propósito.
De cara a cerrar 2023 y empezar 2024, te gustará saber que hay un propósito en ti, en tu empresa, en tu equipo y que, muchos resultados que esperas alcanzar, tienen una mayor probabilidad de éxito si te atreves a, primero saber cuál es ese propósito y segundo, a dejarte guiar por ese propósito que es único.
Un fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
PD. Este post se lo dedico a mi hijo Juan Diego. Quien en su corta estadía por estos días y por esta vida, me abrió los ojos para darme cuenta que tengo un gran propósito en este mundo y que con su intercesión lo estoy tratando de seguir al máximo todos los días de mi vida. Teamo y por siempre te amaré príncipe hermoso.
