Buenas decisiones – ElPropósito4 min read
En dónde nacen las buenas y las malas opciones

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Existen propósitos malos y buenos? Hay solo propósitos buenos?. Esta pregunta me la he hecho varias veces en mi vida y la respuesta sigue siendo la misma. Cuando una acción hace daño es porque no sale de un propósito. Un propósito para ser propósito busca siempre el bien de la persona y el de los demás, un propósito de equipo busca el bien común y gestionar los recursos que le son asignados, de la mejor manera posible. El propósito de una empresa por ejemplo, busca ser la brújula que guíe el barco hacia un buen puerto. Cuál es el propósito de un país? Puede un propósito de un país buscar hacer la guerra? La respuesta es no. Un propósito bien definido no hace daño, no busca el mal ni tampoco dañar a las personas.
En la articulación de ya muchos propósitos de vida, de empresa y de equipos en los que he podido trabajar estos años como coach, la evidencia empírica me sigue demostrando cómo es que cuando alguien describe y descubre ese para qué de las cosas o ese porque estoy en este mundo? Resulta ser muy revelador que nunca se busca el daño hacia nadie, al contrario, un propósito bien articulado es la base sobre la cual muchas empresas, personas y equipos toman decisiones acertadas, orientadas y con mucha seguridad.
Existe el mal? Por supuesto que existe. El mal tiene propósito? No. Todo lo que dañe a alguien o haga el mal no tiene una base sobre la cual guiarse, es por eso que un propósito termina siendo el mejor indicador moral que cualquiera puede tener. Es la piedra en el mar a la cual podemos aferrarnos siempre. Cualquiera que infringe daño lo hace por ignorancia (dirían los estoicos), un nivel de ignorancia muy grande que muchas veces es difícil de vencer. Tristemente quien no conoce su propósito es un barco a la deriva; hay países que perdieron hace mucho tiempo el norte, fueron infieles a su propósito y una vez que eso sucede, difícilmente el rumbo puede corregirse. No es imposible, dado que mientras haya vida y voluntad, se puede corregir el rumbo.
Las buenas decisiones nacen en el propósito; desde ese lugar viene siempre lo mejor de lo mejor para una empresa, un país, una persona. La guía que todos necesitamos o andamos buscando la llevamos en nuestro ser, nuestro deber es atrevernos a descubrirlo y darle paso a una de las palancas más poderosas con la cual podemos gestionar nuestra vida. Es interesante cómo muchas organizaciones hoy ponen mucho énfasis en su propósito, sin dejar de lado claramente su visión, su misión y sus valores. Sin embargo, se ha vuelto muy particularmente importante darle vida a la frase que vio nacer a la organización o bien, darle vida a esa frase que define la identidad de un grupo de personas que se desean convertir en un equipo. Las mejores decisiones tienen ética y moral en el medio, el conjunto de valores, propósito, visión, misión, promesa etc, proveen coherencia hacia esa ética que constantemente se debe buscar.
Las buenas y las malas decisiones se diferencian entre ambas porque una tiene un propósito que las originó; todo aquello que no tiene un propósito no pasa la prueba de ser una buena decisión.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor
Rodrigo Baccaro
P.D. Le dedico este post a INCAE una institución que tiene claro su propósito en este mundo: “Transformar vidas para un mejor futuro en América Latina”. Yo soy una de esas personas que gracias a INCAE pude transformar mi vida de muchas formas; de hecho gracias a INCAE logré formar una familia con mi esposa (también incaista) y poderle dar una mejor calidad de vida a mis hijos. Lamenté mucho la noticia de esta semana, sobre todo por todos los colaboradores de INCAE (personal docente, administrativo, operativo) y porque se pierde una gran oportunidad en un gran país el cual llevo en el corazón. Espero que la decisión sea corregida y pronto las cosas vuelvan a la normalidad, no pierdo esa esperanza.
