Extinción – ElPropósito6 min read
La ventaja competitiva de los lectores

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Esta semana dos personas muy importantes para mí y por separado me dijeron prácticamente lo mismo “cada vez se lee menos”; son dos individuos altamente cultos, muy estudiados y de quienes cada vez que me reúno con ellos me dejan y aprendo algo. Esta casualidad me dio la señal para escribir este post acerca de la lectura, algo que algún momento escribí como el verdadero hábito del líder ó el hábito olvidado del líder; un líder puede tener muchas cualidades, pero hay una sola que distingue de los demás y es su capacidad de abstraerse al menos unos minutitos al día para cultivarse a través de un buen libro. Qué me llevó a ponerle a este post que esto es una ventaja competitiva? Muy sencillo: el ambiente en el que vivimos hoy en día es de hiperinformación, tenemos en la palma de la mano acceso al mundo entero, casi que se cumple esa frase de “the world is yours” que sale en la peli de Scarface con Al Pacino, sin embargo, esa hiperinformación cada vez nos aleja más del mundo que realmente sucede.
Hoy es casi imposible tocar cualquier tema dada la superficialidad con la que se adquiere conocimientos, especialmente vía redes sociales. Adicional a eso, poder llegar a la fuente primaria de mucha información resulta ser una tarea titánica; se ha perdido el esfuerzo por probar hipótesis y sobre todo, se juzga desde una posición de alto conocimiento. Inclusive hasta en temas tan complejos debido a la estructura que lo compone hemos caído en una simplificación de argumentos que hace que cada vez caigamos más y más en esa espiral de ignorancia. Por surrealista que se lea o suene, la hiperinformación nos está conduciendo por caminos de ignorancia a una velocidad vertiginosa y es justo eso lo que me lleva a darme cuenta que quien lee tiene una ventaja competitiva y comparativa sobre el resto de la humanidad. Sucedía esto hace 2000 años, estoy seguro que sí; apasionándome cada vez más por la filosofía me doy cuenta que no son temas nuevos, la humanidad siempre ha vivido este tipo de situaciones y es justo en la lectura donde podemos encontrar la mejor herramienta para sobresalir como personas y profesionales.
El lector es un bicho raro en una organización hoy en día, el lector es un paria en la política, el lector, el que se cultiva constantemente es una especie en verdadero peligro de extinción que debería estar como una alerta a nivel mundial, por qué? Porque un lector es un individuo cuya formación lo hace inquebrantable ante el mundo ignorante que le rodea. A nivel cognitivo está claro el efecto que genera por ejemplo el “scrolling” de las redes sociales, la dopamina generada no tiene punto de comparación respecto a la lectura de un buen libro; sin embargo la gran diferencia es el efecto de corto plazo versus el de largo plazo; no sería muy exagerado decir que un buen libro puede marcarnos para el resto de nuestras vidas versus una semana de redes sociales. Aclaro que no soy quien para hablar de las redes sociales porque admito que las he usado y las uso, de hecho, este post de alguna manera buscará competir por tu atención respecto de lo que publique el resto del universo en sus redes sociales, sin embargo, desde que se me ocurrió bautizar mi blog como el propósito, lleva un poco de vieja escuela en el fondo, leer y luego tener algo inspirador qué leer un domingo; si logro uno u otro me doy por satisfecho y si no, estoy seguro que en algún momento del tiempo que nos queda en el universo, alguien lo leerá.
Esa frase de Harry S. Truman “Not all readers are leaders, but all leaders are readers” es una de mis favoritas, por eso es que el hábito olvidado de este siglo es el de la lectura, es algo que tenemos sí o sí que retomar, es la puerta para la verdadera cultura, es la puerta para uno de los caminos que más frutos nos puede dejar. Recuerdo que cuando salí de la universidad en muchas aplicaciones de trabajo un poco lo que se pedía era que el alicante “debía ser capaz de tomar decisiones en ambientes de poca información” es decir, saber unir los puntos….hoy esa frase ha transformado a “debe ser capaz de tomar decisiones en ambientes de hiperinformación”. La inmediata pregunta entonces es “cómo hago para tomar decisiones si estoy inmerso en este ambiente donde sobre abundan la información”. La respuesta quizás no es tan compleja dado que desde que inventamos el método científico a partir de ahí, de la evidencia observable y nuestra capacidad para aceptar o rechazar hipótesis hemos podido generar mucho conocimiento para poder vivir y vivir mejor; la clave está en poder llegar a la esencia del conocimiento y para ello: Tenemos que leer.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
P.D.1. Este post se lo dedico a mi hijo Gabriel por los cuatro años de vida cumplidos esta semana. Que Dios me regale la vida entera para seguir leyendo cuentos en las noches con mi hijos. Teamo príncipe hermoso.
P.D.2. La VELA de esta semana es:
- Qué estuve Viendo: 8M: la farsa feminista se cae!. Agustín Laje es un líder de opinión a quien admiro. Es un claro ejemplo de alguien que lee y para poder debatir o conversar con él, se requiere tener un gran nivel de entendimiento de muchos temas.
- Qué estuve Escuchando: El impacto de una vida saludable en tus finanzas. El podcast de Moris Dieck lo encontré por mi gran amigo Andrés, este al igual que todos los episodios es no menor, con muy buenas enseñanzas y claves sobre el bienestar corporal y también el financiero.
- Qué estuve Leyendo: San Josemaría Escrivá. Un libro corto pero con grandes mensajes sobre el Opus Dei, su labor alrededor del mundo y el gran legado que deja San Josemaría. Leyendo otro libro de San Josemaría encontré una frase que me marcó de por vida «nunca temas a la verdad, aunque la verdad te acarree la muerte».
- Qué estuve Aprendiendo: Los enemigos del comercio. Esta es una asignatura pendiente que tengo, especialmente leerme estos libros que estoy ansioso lleguen a mi.
