El interruptor que hay que encender – ElPropósito3 min de lectura

Al poder de las palabras le debe seguir la intención y el propósito con el que las formulamos. Tener la sabiduría para confiar en que la solución a nuestras intenciones vendrá en la medida que dediquemos tiempo y esfuerzo, requiere paciencia y confianza. Muchas veces la sala de las soluciones está a oscuras, sin embargo, sabemos que la solución está presente está esperándonos; cómo encendemos la luz?.

El momento más oscuro de la noche es justo cuando está por amanecer dice el dicho. Reflexiono sobre esa búsqueda de oportunidades que nos procuren seguridad y bienestar y en ese transitar he visto y también he vivido en carne propia el abandono de la lucha y la búsqueda justo en el último minuto. No por falta de experiencia sino muchas veces por falta de confianza.
La búsqueda de una solución o soluciones la he ejemplifico como un juego donde en algún punto, (quizás después de haber investigado tanto, preguntado demasiado, pensado lo suficiente etc.) se logra entrar a una sala a oscuras, un lugar donde la razón nos dice “aquí estamos cerca, sigamos, percibo que aquí dentro está la solución”. Se requiere mucho tacto para saber presionar el botón correcto que encienda la luz, ese interruptor que nos permitirá ver por completo la o las soluciones del problema, o bien, la tan ansiada respuesta.
A veces la sala a oscuras se convierte en fuente de miedo y ansiedad cuando no se tiene claro un propósito. El propósito es la brújula para navegar a oscuras, es la fuente de emociones de seguridad y coraje para seguir a pesar de las adversidades. Lo irónico de la sala a oscuras es que cuando se encienda la luz (después de haber luchado hasta el cansancio), no veremos otra cosa más que los aplausos y las palmadas en la espalda diciendo “bienvenido, te esperábamos, felicidades por tu esfuerzo”. Encendiendo la luz se encuentra gente que ha hecho igual o más esfuerzo que nosotros mismos para alcanzar un sueño y compartimos juntos, valores y la ganas de salir adelante.
El interruptor que hay que prender muchas veces está frente a nosotros, sin embargo, en la oscuridad de la sala mientras se busca cómo encontrarlo son muchos los desafíos por los que hay que pasar; son retos que requerirán un esfuerzo sobrehumano para alcanzar todo lo que lleguemos a anhelar desde lo más profundo de nuestro ser. Nunca debemos olvidar la perspectiva con la que podemos entrar a tratar de resolver nuestros mayores dilemas, esa perspectiva que siempre nos permita tener dimensionado tanto aquello que podemos y debemos hacer, una perspectiva que solo nos la dará nuestro propósito en la medida que encontramos el interruptor que hay que encender.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
P.D. Esta semana no hubo VELA.
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Agendar sesión exploratoriaAuthor: Rodrigo Baccaro
Rodrigo Baccaro es Ingeniero en Agroindustria por la Universidad Zamorano (Honduras), MBA en Finanzas por INCAE (Costa Rica) y Máster en Dirección y Gestión de Proyectos por la Universidad del Valle de Guatemala (UVG). Cuenta con las certificaciones Project Management Professional (PMP) por PMI y Professional Certified Coach (PCC) por ICF.
Ha liderado proyectos y transformaciones en empresas de Centro y Suramérica en sectores agroindustrial, industrial, transporte, energía y telecomunicaciones. Actualmente se desempeña como Coach Ejecutivo y de Equipos (PCC, ICF), consultor en estrategia, gobierno corporativo y gestión de proyectos, y Director de la Maestría en Dirección y Gestión de Proyectos en UVG. Es piloto privado, triatleta y autor del blog semanal ElPropósito (rodrigobaccaro.com).
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