Doble faro – ElPropósito4 min read
Se pueden tener dos propósitos?

Se puede tener dos propósitos? No. Pueden cohabitar dos propósitos? No. Se dan casos en los que hay dos propósitos? Sí. Qué sucede cuando dos propósitos cohabitan? Efectos aparentemente buenos en el corto plazo, pero desastrosos en el largo plazo. El propósito de una persona es único, el propósito de una organización es único, el propósito de un equipo es único. Lo que sí pueden haber múltiples objetivos o metas alineados a un único propósito. El gran problema de tener una doble identidad vinculada a dos propósitos es que uno de ellos es bueno y el otro no lo es. Lo explico un poco más a profundidad a continuación.
Decir que el propósito de vida es único es porque casi nada de este cambia a lo largo de la vida o a lo largo del tiempo dado que el propósito de vida de una persona es su identidad su razón de ser, y el gran efecto de conocer dicho propósito es abrir los ojos al para qué estamos en este mundo. Una organización por ejemplo cuyo fundador todavía vive tiene la gran oportunidad de sacar a la Luz el propósito para el cual esta persona creó su organización, que generalmente tiene una razón de ser para proveer un servicio o un producto que mejora la calidad de vida de las demás personas. Muchas organizaciones se privan de esta gran oportunidad a veces por ignorancia y a veces por voluntad propia. Mi recomendación es voltear la mirada y preguntarle al fundador o a los fundadores esa pregunta clave: cuál es el propósito de esta empresa.
Pero regresando al párrafo principal sobre qué sucede cuando hay dos propósitos. Simplemente no los pueden haber por un principio básico de que no puede haber una doble identidad. Sin embargo, esto no deja de lado el hecho de qué muchas empresas u organizaciones en teoría tienen un propósito más o menos firme pero en la práctica hacen todo lo contrario. En la práctica de una manera subyacente los valores que guían a las acciones terminan siendo antivalores por lo tanto las acciones terminan siendo fraudulentas y equivocadas. Cómo es esto posible? Por un lado por un tema de credibilidad se necesita dar una cara aparentemente buena pero por otro lado por un tema de desconfianza y una creencia limitante, se puede pensar que sin este doble rasero no se pueden alcanzar los resultados esperados, es decir que sin tener este doble propósito no se pueden lograr también las metas y los objetivos.
La buena noticia es que, en apego a un único propósito y valores los resultados se pueden alcanzar y superar. Cómo se puede entonces lograr esto? Por un lado, las malas prácticas no son fáciles de eliminar porque requieren un fuerte compromiso, disciplina y esfuerzo pero sobre todo voluntad para querer cambiar. Por otro lado, se requiere un nivel de conciencia superior y una capacidad de visión de largo plazo de la mano de una fuerte convicción y confianza en que ha haciendo las cosas bien se pueden alcanzar también los resultados esperados.
El gran reto al que nos enfrentamos hoy más que nunca es dejar de tener dos o más propósitos. El propósito es único y para vivirlo al máximo se requiere primero conocerlo y segundo estar dispuesto a vivir en apego a ello. Esto no es otra cosa más que dejar de lado cualquier relativismo entre lo bueno y lo malo, Lo bueno es bueno ante los ojos de la verdad y lo malo es malo ante los ojos de la verdad. Cualquier decisión en apego a un único propósito siempre será la mejor.
Un fuerte abrazo y siempre lo mejor,
Rodrigo Baccaro
