Compartir – ElPropósito4 min read

El día a día de una persona de alta calidad

Photo by Klara Kulikova on Unsplash

Qué es lo que distingue a una persona que comparte y da más (de lo que en teoría recibe). Admiro a las personas que dan sin esperar, un principio de vida que desde Niño he escuchado, he visto y he tratado de vivir, especialmente también de poderme rodear de personas que compartan esos mismos valores. Cuando alguien da y comparte refleja un valor y un don fundamental de su esencia: confianza y caridad. Confianza en que dando recibe más y en la caridad lo que realmente refleja es su alto sentido de empatía con los demás y con el mundo. Una persona dadivosa generalmente es un líder nato, alguien que posee una cualidad escasa pero altamente potente para mantener y cultivar relaciones de muy largo plazo.

Compartir es la forma en la que los seres humanos reflejamos lo más profundo de nuestro ser, es la fibra más pequeña de la esencia de una persona. Refleja su nobleza Y refleja todo aquello que sus palabras no pueden decir. Compartiendo es cuando se vive la verdadera esencia de nuestra naturaleza como seres humano. Una gran pregunta es: Qué podemos compartir?. Muchas veces no somos conscientes que el mayor tesoro que podemos dar es nuestro tiempo y nuestra escucha. Muchas personas no están necesitadas de conocimientos, sino de empatía y de ser escuchados. Cuando compartimos nuestra escucha generamos un doble vínculo, no solo se cultiva la amistad o las relaciones humanas sino que ayudamos a los demás a encontrar formas distintas de ver la vida, solo por el simple hecho de poder articular una serie de palabras que al final terminan siendo muy potentes.

Es interesante cómo alguien que comparte sus ideas forma un vínculo muy particular que le termina proveyendo respuestas a sus mayores desafíos. Un gran valor que poseo dentro de mi propósito de vida es el de la amistad (“ser el mejor padre, esposo y amigo…); compartir el tiempo con mis amistades es quizás la mayor muestra de cariño que puedo expresar, son momentos único que deseo que sean para siempre. Con mis padres comparto el amor de familia, con mis hijos y mi esposa comparto el tiempo de mayor calidad que puedo tener en mi mente y en mi corazón, con mis amigos comparto el bálsamo de confianza más sólido que puedo tener, precisamente para tener los espacios en los que pueda y podamos compartir todo tipo de ideas, entre muchos otros temas.

Compartiendo se gana más, se gana el doble. Las personas más felices que conozco son las que más comparten; son líderes (como ya dije antes) natos; tienen un don único (o varios) que los caracteriza: son humildes, inteligentes, sinceros y ven la vida con la perspectiva de que siempre habrá un futuro para todos y en abundancia o al menos para vivir tranquilos, vivir bien. El que comparte nunca está preocupado, sabe perfectamente bien que lo que hoy da (sin esperar nada a cambio) muy pronto regresará y con creces; de qué forma regresará es lo de menos, simplemente regresará. Qué es lo que yo comparto es mi mayor intriga y solo espero que cuando nos topemos, esté siempre a la altura de poder dar todo aquello que esté en mis manos dar. 

Creo que el mayor regalo que una persona puede dar (aparte de su tiempo y su escucha) es vivir en sintonía su Propósito de Vida.

Qué más puedo dar?

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. Este post se lo dedico a mi maestro, mentor y amigo Alfonso Medina. Que Dios siempre te siga bendiciendo maestro, gracias por tanto y por todo lo que me has compartido. FUERZA 

Author: rodadmin

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