Lo correcto – ElPropósito6 min read

Acciones que nos conducen por el mejor camino

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Qué es lo correcto? Cómo saberlo? Cómo identificarlo? Cómo y para qué actuar en apego a lo correcto? Cómo un grupo de personas pueden saber si algo sobre lo que se pusieron de acuerdo es lo mejor que se puede hacer?. Este tipo de preguntas llegan a mi mente cuando observo la necesidad de respuestas que no son tan fáciles de explicar, especialmente aquellas que requieren una respuesta moral y muchas veces dicotómica (bueno/malo, correcto/incorrecto, sí/no). Hacer lo correcto tiene que ver con la razón y la conciencia, con el apego a una serie de palancas que jamás se mueven (valores) y sobre todo, con el largo plazo (a un propósito). A lo largo de la historia difícilmente tenemos ejemplos de algo, alguien o algunos que hayan hecho lo incorrecto y su memoria haya quedado reflejada como lo opuesto, es decir, lo correcto. Por el contrario todos aquellos que se han atrevido a hacer lo correcto hoy todavía siguen vivos a pesar de los siglos que tenemos de existir.

Para volar un avión se requiere antes que nada una instrucción mínima basada en la experiencia y en la cantidad de información que hoy disponemos para hacer las cosas bien cuando de aviones se trata; lo mismo sucede a nivel de individuos y de organizaciones que buscan hacer las cosas bien. En el caso de organizaciones, todas aquellas que cuenta por ejemplo con un plan estratégico, tienen por sobre muchas, una mayor probabilidad de éxito que aquellas que no lo tienen. Sin embargo, aquellas que deciden tomar acción en sintonía (disciplinada) a dicho plan, aumentan mucho más sus probabilidades de éxito en el largo plazo, y, todas aquellas que con consciencia plena, ejecutan su plan disciplinadamente a pesar de que algunas cosas sí se darán y otras no, aumentan aún más sus probabilidades de éxito en el más largo plazo. Qué es lo que hace una organización cuando ejecuta su plan? Hacer lo correcto. Ahora bien, cómo estar claros que lo que está escrito en el plan es lo correcto?.

Analicemos un poco más a profundidad. Parten los objetivos del plan, de un propósito?. Si la respuesta es no, simplemente no se está haciendo lo correcto. Un propósito para serlo correctamente tiene que tener varias aristas, especialmente aquella que defina cómo el alcance o logro de determinados fines va a impactar positivamente a todos los que lo consigan y si en el futuro seguiremos estando fruto de las decisiones que tomemos hoy. Por lo tanto, caemos entonces en una dicotomía de las decisiones, es decir, si de lo que hoy estamos ocupados claramente es algo que está en nuestro control o simplemente son decisiones al azar y el gran tema con el azar no que es que exista, sino la cantidad de espacio que éste abarque, es decir, si la mayor cantidad de decisiones que todos los miembros de una organización son al azar, claramente es un gasto enorme de recursos, especialmente el tiempo. 

Cómo reducir el azar? con un plan; el gran problema entonces del plan es que se tiende a ver como un tema burocrático o falto de creatividad y por el contrario; un plan al menos permite trazar un rumbo y esbozar una cierta cantidad de pasos que nos permitan pasar de un punto a otro; la gran pregunta entonces es cómo crear el plan? cómo pintar esas decisiones para saber que sean correctas. Una gran conclusión a la que he llegado por el momento es que, difícilmente el plan de alguien más por muy adaptado al 100% que se repliegue en otro; obtendrá los mismos resultados. Eso me obliga entonces a hablar de libertades y evitar la planificación absoluta, no puede haber un ente que planifique todo; lo que si puede haber son entes como cantidad de individuos existen en este planeta, que conscientemente planifiquen su propio destino, su propio futuro y gran parte de la esencia de hacer lo correcto radica en la capacidad que tenemos los seres humanos para discernir (haciendo uso de nuestra razón) de lo que está bueno de lo malo.

La filosofía estoica diría que para hacer lo correcto hay que actuar acorde a la naturaleza, es decir, acorde a la virtud y establecen 4 virtudes cardinales: Justicia, templanza, sabiduría y coraje. Es una de las ramas de la filosofía que más admiro por su practicidad, especialmente porque nos pone en el plano de conocer nuestro propósito en la tierra y luego en la sintonía de alinear nuestro propósito como primer punto a todo aquello que queríamos alcanzar. Un propósito claro nunca hará daño a los demás, nunca obligará a nadie a hacer algo en contra de su voluntad y sobre todo, nunca destruirá, siempre construirá.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor, 

Rodrigo Baccaro

P.D. Este post lo dedico a todas las personas que conozco que se esfuerzan (o intentan como yo) a hacer lo correcto con coraje, sabiduría, templanza y justicia. Un agradecimiento muy muy significativo a todos los que han hecho público tantas sabiduría estoica al servicio de los demás; espero estar a la altura para compartir lo poco que sé al respecto. 

La VELA de esta semana es:

  • Qué estuve Viendo: Cómo el estoicismo cambió mi vida. Podcast que me compartió otro de mis mejores amigos, gran material para degustar y escuchar todos los años al menos una vez al mes.
  • Qué estuve Escuchando: ChatGPT. Del podcast de Joordan Peterson; simpelmente vale la pena escucharlo del cabo al rabo.
  • Qué estuve Leyendo: Argentinos. Gran libro, herencia de un argentino que Dios lo tiene en su gloria por ser un buen papá, esposo y amigo; papá de uno de mis mejores amigos y alguien a quién le aprendí mucho. Gracias por este gran y lindo regalo al que vuelvo una y otra vez para seguir aprendiendo de ese gran país al que admiro tanto y los grandes argentinos que la vida me ha permitido conocer y cultivar su amistad; valor que gira alrededor de la confianza.
  • Qué estuve Aprendiendo: Italiano. Regresé a mis lecciones de Italiano en Duolingo; esto me tiene muy entusiasmado.

Author: rodadmin

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