Aprender de las lecciones – ElPropósito4 min read
¿Cómo corregir el rumbo?

Cómo se puede cambiar el rumbo si no se cuenta al menos con una referencia?. En una situación de mal clima, un piloto tiene instrumentos que le sirven de ayuda para saber orientarse, lo mismo sucede con nosotros como personas y en las organizaciones; temas como la visión, misión, valores y propósito sirven tanto para las épocas buenas como también para las más turbulentas, (como las que nos están tocando vivir por ejemplo). No obstante, hay una reflexión poco o quizás nada practicada: lecciones aprendidas. Es común escuchar a alguien decir “si volviera a empezar, haría distinto xyz”, esto por ejemplo ya es una lección aprendida dado que la probabilidad de que el evento suceda nuevamente es altísima. Cómo hacernos estas preguntas? Para qué es importante hacerlas a tiempo?, cómo corregimos el rumbo y nos dirigimos a un puerto seguro?
La falta de valores o de vivir los valores en una organización, una familia o uno mismo, tiene efectos devastadores en el corto, mediano y largo plazo. El tema de valores pasa por alto muchas veces dado que no es algo a lo que se le suele prestar mucha atención; al igual que pensar en cómo lograr una visión o bien, vivir nuestro propósito día a día. El tema es que cuando algo se hace extremadamente mal y va en contra de cualquier política, norma o curso de buen comportamiento, a lo que generalmente suele volver a verse es a estos grandes pilares y es ahí donde suceden los momentos de la verdad, o las reflexiones profundas “si tan solo nos hubiéramos fijado en X valor”, “si me hubiera dado cuenta que esa acción estaba en dirección contraria a mi propósito de vida”.
Parte de la solución está no solo en las lecciones que se aprenden de momentos duros y complicados. Personalmente he vivido las consecuencias de cometer errores, he buscado como enmendarlos y tratar de seguir adelante intentando no volverlos a cometer, no obstante, a veces he vuelto a caer en gran parte por ocuparme de cosas que no están en mis manos y en otra gran parte por nuevamente alejarme de vivir en apego a mi propósito de vida. Quizás uno de los mejores ejercicios que he vivido en lo particular y que también veo constantemente en personas y organizaciones que verdaderamente desean dar un cambio, es la importancia, relevancia y seriedad que se le da a los aprendizajes. A encontrar nuevas formas de hacer distinto las cosas y hacerlo bajo un propósito firme pero sobre todo, aprender.
El título de este post puede ser un tanto aburrido, dado que la palabra lección suena a regaño. Sin embargo, si la vida nos permite seguir vivos después de algo que se hizo en disonancia a los valores más fundamentales de nuestra existencia o de nuestro propósito, es motivo de reflexión y de proponer una enmienda duradera. Si hay un error hay que corregir y si hay algo que corregir la manera de que esto se haga de forma profunda es reflexionando las lecciones aprendidas; el poder volver a empezar, el tener un segundo round, una nueva oportunidad no es meramente suerte, por un lado es fruto de nuestro potencial, por otro lado también es una evidencia de lo bien que pudiéramos volver a hacer las cosas y por último, es una recompensa para seguir luchando por un futuro mejor.
Fuerte abrazo y siempre lo mejor
Rodrigo Baccaro
P.D. La VELA de esta semana es:
- Qué estuve Viendo: Estoicismo un antídoto contra la insatisfacción. Confieso que Roxana Kreimer ha sido un maravilloso descubrimiento para mí especialmente por la profundidad y la simplicidad (dos formas complejas de lograr) con la que explica lo que sabe y en particular este episodio.
- Qué estuve Escuchando: Asesoría y apoyo para PyMEs. Un podcast recomendado por mi amigo Andrés y un episodio muy bueno. Dimes y Billetes es una muy buena recomendación.
- Qué estuve Leyendo: La conquista de América contada para escépticos. Libro de reflectara que me está acompañando en las noche antes de ir a dormir.
- Qué estuve Aprendiendo:
