¿Por dónde empezar? – ElPropósito

Cuando los acordes de nuestro propósito están en sintonía

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¿Por dónde empiezo? una de las tantas preguntas con las que casi siempre me cruzo cada vez que deseo algo. La mala noticia es que sé que es la última de las preguntas que debo hacerme, siempre. La buena noticia es que hay una alternativa que permite profundizar en ciertos elementos que ayudan a tener una mejor respuesta, un mejor entendimiento de ese primer paso o al menos no quedarse con lo primero que se viene a la mente cuando se desea alcanzar algo.

En coaching (coaching de calidad) damos mucha importancia al objetivo que nuestro cliente desea alcanzar y al para qué lo desea alcanzar, tanto en la sesión específica, como en todo el proceso de Coaching que vivirá a lo largo de una serie de sesiones (al menos bajo el programa de Coaching que doy y del que me formé). Sin embargo, hay un punto primario que reside en el ser de cada uno de nosotros antes de aventurarnos a buscar ya sea un mentor, un coach, un consultor, un consejero etc. Hay un “Reality Check” que creo que todos en algún punto estamos llamado a realizarnos previo a embarcarnos o a tocar nuestra propia sinfonía.

El primer punto es la verdad; la verdad para con nosotros mismos. Esa verdad pura y verdadera que reside en nuestro ser y de la que en el fondo somos conscientes, una verdad ineludible que tiene eco en nuestra voz interior cuando nos dice “eso no es lo que realmente estás buscando”…”lo que realmente quieres es”. Omitir esa verdad es un grave error cuyas consecuencias pueden ser nefastas o en el peor de los casos, llevarnos en el corto plazo al desgano, la falta de confianza y sobre todo, abrir la puerta para entrar a una espiral negativa de incertidumbre e inclusive ansiedad.

Le sigue la inmediatez. En un mundo lleno de lo rápido, lo veloz, lo sencillo y lo accesible a la palma de la mano (en cualquier rincón del planeta), hemos caído en una falsa ilusión de que lo inmediato es lo que vale. Un ejemplo de lo opuesto a lo inmediato, es el empeño para mantener una amistad, el mantener los lazos familiares cercanos; todo ello conlleva la cultivación y como buen agricultor, la cultivación lleva tiempo. El interés compuesto por muy efectivo que sea para ayudar a construir una fortuna, también lleva tiempo así que lo inmediato solo reside en una creencia limitante de la gratificación inmediata, cuando lo verdaderamente gratificante viene del sentido de la vida, que lleva tiempo encontrarlo, construirlo y/o descrubirlo.

Un siguiente paso para saber por dónde empezar es: Lo bueno. Qué es eso que me hace mejor persona, que me cultiva como ser humano, que me ayuda a ser mejor el mundo que me rodea, que permite desarrollar mi potencial al máximo, que me da paz y tranquilidad cuando lo vivo? una serie de preguntas cuyas respuestas las sabemos, las conocemos, residen en nuestro ser y nuestra voz interior sabe las respuestas. En la medida que las podemos responder, en esa misma medida sabremos a qué empresas dedicarles nuestro tiempo y nuestro empeño.

Lo realista. Un factor que determina el éxito o la frustración de involucrarse en algo para luego darnos cuenta que no era en esencia lo que buscábamos o bien, estaba tan claro desde un inicio que hoy que estoy alcanzándolo, estoy viviéndolo como lo pude ver desde el día uno, tan así que ya casi me veo en la meta lográndolo. Lo realista tiene mucho que ver con el espíritu natural de imaginar y a la vez desear; sin embargo, lo veo claramente cuando puedo responder con facilidad cuál es el primer paso a dar en esta dirección y si la respuesta es difícil de concebir, aún no es lo suficientemente realista el objetivo cuando se plantea.

Lo básico. Lo básico para mí representa lo más fundamental, está ligado a mis valores a lo que en esencia me define y me permite darme cuenta de lo mínimo que deseo y necesito para vivir en armonía con mi ser. Mucho de lo que anhelo está fuera de los límites que en este momento me puedo permitir, pero más allá de lo material, lo que más anhelo en mi vida es paz y tranquilidad, y muchas veces es lo que más me cuesta encontrar.

Lo que está en mis manos. Un principio estoico que valoro, aprecio y trato de poner en práctica al máximo, dado que me provee libertad. Es quizás uno de los que más encuentro difíciles de aceptar cuando en mi naturaleza siempre ha existido el poder dar más o involucrarme más. El poder de lo que está en nuestras manos le precede a las ideas, es el catalizador del primer paso, el que influye directamente en llevar a la realidad lo que queremos y lo que anhelamos.

Por último la ayuda. Durante mucho tiempo navegué solo mi barco; fui el único artista del teatro, sin embargo, nuestro mundo es una masa de tierra a la cual todos los días le llegan millones de rayos solares totalmente gratuitos y los seres humanos estamos cargados de energía, energía que de alguna manera nos llegó gratuita. Estamos llamados (cuasi obligadamente) a ayudar, a dar “hasta que duela”, a brindar nuestro apoyo al prójimo a dar lo mejor de nosotros y a ser nuestra mejor versión hacia con los demás. Asimismo, estamos cuasi obligados a pedir ayuda, saber a quién pedirla y a agradecerla con el corazón cuando oportunamente llega, porque (siempre, siempre, siempre) llega en el momento que más lo necesitamos.

Sé que es un post largo, y como siempre gracias por llegar hasta aquí; consideré que era necesario profundizar un poco más en mis ideas y pensamientos alrededor de este tema antes de meternos de lleno al año. Afinar un instrumento requiere mucha experiencia, técnica y tiempo; cuánto lleva entonces afinar la orquesta de nuestros pensamientos para saber por dónde empezar?

Los acordes del propósito tocan una sinfonía bella y única que nadie más puede escuchar, nadie más que nosotros mismos. Deseo que la tuya sea la más bella del universo y sobre todo, te traiga mucho sentido en todas y cada una de las cosas que estás haciendo o proponerte hacer a partir de ahora en adelante.

Fuerte abrazo y siempre lo mejor,

Rodrigo Baccaro

La VELA de esta semana es:

  • Qué estuve Viendo: Should You Specialize or Be a Generalist?. Del canal de Youtube de Tim Ferris: buen video. Como anécdota personal, en un pasado un jefe que tuve, más que preguntarme, orientarme o “coachearme” me dio la respuesta (su propia respuesta) sobre lo que yo debía ser y en lo que debía convertirme; claramente una muestra de las diferencias que se encuentran en la base de la estructura del ser humano, sus valores.
  • Qué estuve Escuchando: A few Thoughts for a New Year. Del podcast de SAm Harris (Makin Sense). Soy fan de Sam Harris, tengo y uso su aplicación para meditación ( Waking Up) y este podcast para empezar el año creo que es uno de los buenos que hay que escuchar, especialmente la parte de “qué tan informado estás”?.
  • Qué estuve Leyendo: 12 Rules for Life. Admito que este no es un libro sencillo (al menos no para mí), ha sido un reto leerlo en el sentido de querer capturar todos y cada uno de los mensajes que el gran autor revela; inspira mi espíritu y me ayuda a conectar muchos puntos de mi vida que probablemente necesitaban un pequeño punto de encuentro.
  • Qué estuve Aprendiendo: How to Instantly Achieve a Calm State. Mi mente es cohete espacial a la cual he entrado muy poco, a pesar que desde hace muchos años practico la meditación; afortunadamente he sido curioso desde niño y no he desistido en aprender cada vez más, técnicas que me permitan reducir la ansiedad (que desde unos meses para acá, se ha disparado enormemente y me tiene en un estado muy complejo del cual poco a poco he ido saliendo con la ayuda de muchas personas y sobre todo, con entrevistas y videos como este que recomiendo al 100%).