Un Ironman en memoria de mi hijo Juan Diego

El poder de un objetivo con un propósito muy profundo

Prometo que será uno de los pocos posts largos que voy a escribir, así que gracias por leer algo que escribo desde el corazón y es muy personal.

Empecé a escribir estas palabras mientras volábamos con mi esposa e hijo a Santa Rosa California. Muchos pensamientos cruzaban mi mente desde que inicié este largo camino y que gracias a Dios logré culminar, mi primer Ironman. Una gran misión, un gran reto, una gran estrategia, un gran equipo y una gran porra.

Creo firmemente en el poder de los objetivos, del propósito de los mismos y de tener consigo mismo una razón profunda para hacer las cosas, sin embargo, esta carrera rebasó por completo cualquier motivación intrínseca o extrínseca; puedo decir que ha sido lo más mágico y poderoso que he vivido hasta hoy. Todo inició oficialmente en agosto 2018 cuando me propuse hacer una carrera, hacer algo que verdaderamente me retara, me llevara al límite de mis capacidades físicas y mentales y para ello necesitaba el apoyo de una persona incondicional, mi esposa; quien por aquel entonces ya esperaba en su seno la presencia de nuestro angelito, nuestro Juan Diego, mi Ironman.

Empecé solo y luego me topé con una de las personas más maravillosas que he conocido. A cientos de kilómetros de distancia, alguien al que no conocía y de quien sabía muy poco me dio todo su apoyo, entrega, dedicación y ayuda para alcanzar lo que poco a poco voy a ir contando en este post, Diego Olivieri, mi Coach. El entreno empezó suave y conforme fue pasando el tiempo la duración e intensidad de las sesiones se fueron poniendo cada vez más duras, jamás imaginé qué tan intensas podían llegar a ser.

Semana a semana venía mi entreno, Diego evaluaba mi avance y decidía qué venía la siguiente semana. Swim, Bike, Run, decidí que quería hacer una triatlón, más o menos sabía qué carrera pero aún no lo decidía, mientras tanto el objetivo fue simplemente prepararme. Los meses pasaron y la magia eventualmente empezó a hacer de las suyas. Regresé a nadar como en los viejos tiempos, a disfrutar la sensación de estar conectado conmigo mismo, con mis pensamientos, mis temores pero también mis satisfacciones, retándome cada vez más.

En el transcurso de este entreno había también salido de mi trabajo corporativo. En un momento de 2018 supe que era el momento de cumplir con uno de mis tantos objetivos y tomar la oportunidad que se me presentaba, independizarme para cuando cumpliera 35 años. Así que decidí emprender y poner mi empresa de Coaching Ejecutivo y Coaching de Equipos. De la mano de grandes Coaches como Alfonso Medina, Patricia Cauqui, Virginia Velez, Lourdes Cabero, Eva del Olmo y mi Coach Edgar Chamorro, me fui formando hasta sentir que era capaz de sostener un negocio que pudiera brindarme la paz y la tranquilidad que tanto necesitaba y que tanto anhelaba con todas mis fuerzas, con todo mi corazón y ganas. Quería algo que me hiciera disfrutar todos los días de mi vida, con altibajos y fuera lo que fuera , pero que me apasionara y sobre todo, que le diera el sentido a la vida que quería vivir. 

Cuento todo esto porque son parte de los pilares que sostuvieron mi vida para lo que más adelante voy a mencionar. Hasta aquí todo bien; mi esposa, el ejercicio, mi Coach, mis formadores de Coaching, mi empresa, familia, amigos, todos terminan siendo los pilares para lograr retos tan grandes como este y superar los obstáculos más impredecibles de la vida.

Esperábamos a Juan Diego para febrero 2019, sin embargo, Dios quiso que llegara a nuestras vidas en diciembre 2018, muchas semanas antes y por muchos propósitos también. Describir en este post todo lo que vivimos con mi esposa es imposible, puedo resumirlo en: Nadie está preparado para ver llegar un hijo y verlo partir diecisiete días después. Es una sensación de dolor en el corazón y en la vida en general, de quedarse con el alma y el corazón hechos pedazos y el nudo más grande en la garganta por el llanto y el dolor de tantos pensamientos y un corazón triste y que por sobre todas las cosas, nada está escrito sobre cómo superarlo.

Diciembre no pude entrenar y el objetivo se esfumó en un abrir y cerrar de ojos no tenía mente y corazón para nada. Mi única prioridad eran mi esposa y mis dos hijos. Hasta que una llama se encendió en mi corazón y el responsable fue Diego mi Coach cuando en enero me dijo: “Vamos a seguir y vamos a honrar la memoria de Juan Diego”. Esas palabras tocaron las fibras más profundas de mi ser; mi mente y mi corazón se alinearon de una manera tan mágica que de pronto todo el dolor y el sufrimiento lo encausé en únicamente honrar la memoria de mi hijo Juan Diego.

El tiempo ha volado en 2019. En febrero me inscribí para el Ironman de Santa Rosa California que sería en mayo. Sabía que tenía poco tiempo, por lo tanto, los entrenos fueron muy rigurosos. German mi gran amigo con quien corrí la Maratón de Miami me invitaba a correr y varias veces tuve que rechazarle la oferta, no podía y no quería salirme de la rutina, lo mismo con mi hermano Charlie y su invitación a hacer aguas abiertas, a ambos les doy las gracias y les prometo que pronto vamos a hacer buenos entrenos.

Sobre el equipo que me acompañó todos estos meses: No puedo dejar de mencionar a mi Nutricionista Lucía Rodriguez y su estrategia de alimentación que me ayudó a bajar a un peso que tenía más de 10 años de no alcanzar y poder estar en una mejor condición para la carrera. También agradecerle a Vidalia mi asistente en alimentación quien fue la que materializó día a día la dieta. Asimismo, agradecerle a todos los muchachos de Eurobikes en Guatemala (Titi, José, Chepe) por todo su apoyo, consejos, gadgets etc. Gracias a mis papás y a mis hermanos por todas sus muestras de cariño y apoyo, gracias también a mi suegra y cuñados por estar pendientes de mi en todo momento y por su apoyo. Gracias a Fredy por la pulsera, es mi mayor fuente de energía en los momentos más duros.

Llegó el viaje y con él los contratiempos y los nervios. El último vuelo de conexión se retrasó y ya no llegaba al Check-in de la Carrera (Murphy), eso significó un cambio de planes y correr para encontrar una solución al retraso, afortunadamente hubo solución y logré estar preparado para la carrera. En este punto tengo que agradecerle de todo corazón a Verónica (otra atleta entrenada por Diego quien tambien corrió, alcanzó el Ironman y ahora es una gran amiga) por su apoyo incondicional, su ayuda con las “bolsas”, la nutrición y sobre todo las pastillas de sales para hidratación.

Se llegó el día, tenía en mis manos uno de los retos más grande de mi vida y los nervios de punta de que todo estuviera listo, preparado y en su lugar. De madrugada nos transportaron una hora en bus desde Santa Rosa hasta el lago de Sonoma para iniciar la primera parte de la carrera, la natación. Fue una experiencia maravillosa nadar en ese lago, con un paisaje indiscutiblemente bello. Era mi primera vez nadando con un traje de neopreno (wetsuit), mi primera vez nadando en aguas abiertas y en general, mi primera triatlón.

Terminada la natación empieza la bicicleta, un recorrido bastante largo pero muy especial, se dejaba ver que el sol, las colinas y el viento iban a ser un reto. Una noche antes cenando con Adri, Rodrigo, Diego, Verónica Tom y Path, dentro de tantas cosas que hablé con mi Coach me dice más o menos así: “Todos los tipos de pensamientos se te van a venir a la mente…confiá en todo lo que has hecho hasta llegar a este punto” y así fue, mientras recorría los viñedos que caracterizan a Santa Rosa, pude pensar tantas cosas pero especialmente la fuerza que nos mueve como seres humanos a lograr retos que jamás nos imaginamos y lo más lindo fue ver a Adri y a Rodrigo a mitad de camino apoyándome y a lo largo de todo el recorrido también.

Llegó el último tramo, la fase de correr. Cansado, agotado y con muchos kilómetros todavía por delante tenía dos opciones: Pensar en lo que me faltaba o pensar en lo que ya había logrado y lo que estaba por lograr (prometo escribir sobre la diferencia entre estas dos cosas). Me decanté por agradecer y agradecerme por lo que había alcanzado hasta ese momento y enfocarme en tan solo una cosa: Trotar y lo logré. En la meta sabía que estarían Adri y Rodrigo esperándome con los brazos abiertos y ese era mi mayor motivador. Quería que ambos me vieran cruzar la meta como el gesto para eterna memoria con el que quise honrar la memoria de mi hijo Juan Diego.

Finalmente el agradecimiento más grande de todos y con todo mi corazón es para mi esposa, sin ella nada de esto fuera posible. Sobre todas las cosas, mi admiración por su valentía y coraje que veo en ella cada día para salir adelante del reto más grande que la vida nos ha puesto. Y a mi hijo Rodrigo por ser La Luz que alumbra mis caminos.

Un fuerte abrazo y gracias por leerme,

Rodrigo Baccaro

Rodrigo Baccaro

Author: Rodrigo Baccaro

Hola soy Rodrigo Baccaro, Executive ACC Coach por la International Coach Federation. Acompaño a personas y a equipos de trabajo en procesos de Coaching que les permitan maximizar su rendimiento a través de maximizar su bienestar. Durante mas de 10 años he liderado Proyectos y Transformaciones en empresas de centro y sur américa dentro de los sectores Agro, Industria, Telecomunicaciones, Transporte y Energía que me han permitido tener una visión global de las empresas, sus procesos y el rol del liderazgo como fuente de resultados en el ambiente Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo en el que hoy navegan. Te interesaría tener un Coach? Contáctame y permíteme acompañarte en este proceso creativo y estimulante que te permita ser todo lo que deseas ser.

10 Replies to “Un Ironman en memoria de mi hijo Juan Diego”

  1. Rodrigo, lamento mucho lo de Juan Diego. Los planes de Dios son perfectos y en 17 días el cumplió su propósito aquí en la tierra. Es un ángel enviado por Dios que los fortaleció en otros aspectos. El amor que se tienen como esposos, familia les hará sobrellevar ese dolor. No perdieron un hijo, ganaron un hermoso ángel que los cuida desde la compañía de Nuestro Padre Celestial. Eres un guerrero y tu esposa también, Dios los escogió para cuidar, enseñar a sus hijos, porque es Él quien escoge.
    Leerte es una bocanada de aliento para saber que no hay imposibles pese a las adversidades que se nos presente.
    Adriana y tú tienen otro propósito y es de ayudar a quienes estén pasando por situaciones similares. Dios es grande y maravilloso y Rodrigo tiene a los mejores padres que son ejemplo en todos los aspectos para formar el hombre maravilloso en el que se convertirá; desde el cielo su hermanito lo protegerá.
    Un abrazo fraternal.
    Nayive

    1. Muchas gracias Nayive qué lindas, poderosas y profundas son todas tus palabras. Gracias de corazón por cada una de ellas y sobre todo gracias por tu aprecio. Un fuerte abrazo y mis mejores deseos para ti

  2. Ingeniero. Mientras leía su tan detallista y minucioso artículo sobre su Iron Man en memoria de su hijo, al mismo tiempo, recordaba los tiempos que vivimos en Zamorano. Recuerdo con mucho detalle, como usted se paraba en frente de todos nosotros (los nuevos), y con mucha claridad, autoridad y respeto, se dirigía hacía nosotros como todo un buen líder. Ahora, que leo esto, y veo en lo que usted se ha convertido, me siento muy contento y orgulloso por usted. Se lo expreso como amigo, colega y profesional. Muchas felicidades ingeniero a usted! Y sobre todo, por honrar la memoria de su hijo de una manera muy especial. Desde hoy, empezaré a leer estos blogs. Saludos inge.

    1. Muchas gracias por sus palabras Jorge son muy finas y muy especiales para mi. Gracias de corazón por traer a la mente tantos buenos recuerdos de esos buenos momentos que vivimos juntos. El aprecio de colega amigo y profesional es el mismo de mi parte. Un fuerte abrazo y todos mis mejores deseos para usted y su querida familia. Gracias por leer lo que escribí y lo que escribo.

  3. Excelente post Rodrigo, gracias por compartir tu experiencia y ser una persona que nos motive a retarnos. Ese angelito está siempre con ustedes y a seguir adelante ya que te queda una familia que te ama. Saludos bro!!

    1. Gracias José Carlos me alegra que mis experiencias te motiven, de corazón te agradezco tus palabras y el gesto tan noble hacia mi familia. Siempre lo mejor para vos. Fuerte abrazo bro

  4. Maravilloso relato Rodri. De ti y de una familia como la tuya solo se pueden esperar grandes cosas. Lamento profundamente la perdida de Juan Diego, otro angelito que seguramente los cuidará desde el cielo. Las cosas suceden por una única razón y nuestro deber es no preguntar a Dios el ¿Por que? Si no el ¿Para que?.
    Adelante y mucho animo.
    Un fuerte abrazo y los mejores deseos.

    1. Gracias Carlitos. Te agradezco en el alma todo lo que dices. En el para que he empezado a describir los propósitos que menciono en el post. Me alegra que compartas ese pensamiento. Un fuerte abrazo y siempre lo mejor para vos y para tu querida y recordada familia 🙂

  5. Excelentes lecciones de vida Rodrigo. Que bendición su familia, sus amigos, los profesionales que lo apoyan; algo trascendente lo vivido con Juan Diego, ahora un ángel del Cielo, ojalá siga siendo el motor de sus más nobles intenciones

    1. Muchas gracias de todo corazón por sus palabras María Mercedes. En efecto, fue un gran equipo el que me apoyó y siguen siendo el motor en mi vida. Un fuerte abrazo y mis mejores deseos

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