El líder ansioso

La contradicción del liderazgo y la ansiedad

Paradójicamente estando en uno de los mejores momentos de mi carrera profesional vivía también en paralelo una vida de ataques de ansiedad y pánico excesivos. Muy pocas personas lo sabían, quizás solo mi esposa, mi psicóloga y mi psiquiatra; tres grandes personas que me acompañaron y me brindaron todo el apoyo necesario para salir de esa grave crisis. Una situación que no se la deseo a nadie y a cualquiera que lo esté pasando lo invito a tomar acción de inmediato, el bienestar y la libertad son dos tesoros que podemos siempre conservar o recuperar en cualquier momento.

Según la RAE ansiedad es un “estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad”. Grandes retos a vencer en un ambiente de cambio constante que nos inunda y abruma. Cualquiera que se considere líder sabe que en todo momento su atención debe estar enfocada en la situación en la que se encuentra (una conversación, una reunión, lectura, etc.), no obstante, en una situación ansiosa el foco de la atención pierde su norte y por ende un líder disminuye su capacidad de liberar todo su potencial.

Un líder cuenta con muchas herramientas, sin embargo, existen dos de ellas que estratégicamente lo llevan a estar en otra dimensión superior y de amplio bienestar: La gestión de sí mismo y la gestión hacia los demás, a lo que Daniel Goleman define como Inteligencia Emocional (IE). La Inteligencia Emocional de un líder se compone de: La conciencia de sí mismo, su autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales. Dos grandes universos que para cultivarlos se requiere tiempo, retroalimentación constante y mucha práctica.

Cómo la ansiedad juega un rol muy importante tanto en el desarrollo como en la posición de líder, es un tema fundamental que debemos abordar. En primera instancia considero que está el ser conscientes del tema; en definitiva la ansiedad es un lastre que no nos permite navegar a la velocidad del cambio, liberar nuestro potencial y ayudar a liberar el potencial de los demás para hacer frente a los desafíos de este siglo. En segundo lugar es encontrar la forma para reducir este gran peso, para ello la palabra AYUDA creo que es el génesis de la solución. Pedir ayuda está en la dimensión de mi propia gestión y ofrecer ayuda se refiere más hacia la capacidad de leer las necesidades de los demás (empatía).

Cualquiera que sea el camino que nos permita encontrar la solución a este gran reto, será el habilitador de nuevas y mejores oportunidades, especialmente el de poder estar a la altura de las circunstancias. Cualquier visión/misión/propósito/estrategia u objetivos de una organización/equipo o persona se alcanzan mucho más lentos con líderes ansiosos o en muchos casos no se logran alcanzar nunca.

Un fuerte abrazo y todo mi aprecio,

Rodrigo Baccaro

P.D. La VELA de esta semana es: